[Nuovo saggio sull’origine delle idee). Es la obra fundamental de Antonio Rosmini (1797-1855), y por la profundidad de desarrollo histórico y teórico del problema gnoseológico se coloca entre las obras capitales de la moderna filosofía italiana.
El Nuevo Ensayo fue publicado el año 1830, anónimamente, en Roma; el nombre del autor aparece en las ediciones sucesivas a partir de la segunda (Milán, 1836). La teoría del conocimiento implantada por Rosmini como análisis del origen de las ideas o ideología va precedida por una investigación histórica amplísima de los sistemas gnoseológícos antiguos y modernos.
Rosmini divide los filósofos que estudia en dos clases: la primera comprende a los que se equivocaron «por defecto» negando la existencia de ideas innatas en el hombre (los empíricos, como Locke, que hacen derivar todas las ideas de la experiencia sensible); la segunda comprende aquellos que erraron «por exceso» (los intelectualistas, como Platón, que admitieron todas las ideas como innatas).
La verdad se halla para Rosmini en el justo medio entre las dos tesis opuestas: para explicar el origen de las ideas es suficiente reconocer como innata una sola idea, la de «ser», la única que no puede, en modo alguno, hacerse derivar de la experiencia. Todas las demás ideas tienen su origen en la aplicación de la idea de ser a los datos sensibles que la determinan.
En esta determinación se realiza el conocimiento concreto que es el juicio, o, como dice Rosmini, «la percepción intelectiva» que consiste en la unión de un sujeto (la sensación) con el predicado (la idea del ser). Al concebir el conocimiento como juicio y el juicio como síntesis de la sensibilidad y categoría, Rosmini parece hallarse de acuerdo con Kant; pero preocupado Rosmini de garantizar la objetividad del conocimiento, rechaza la identificación de su idea del ser con las categorías kantianas: éstas son para él características de la inteligencia humana y por lo tanto subjetivas, por lo que Rosmini combate a Kant como escéptico, mientras la idea del ser es objetiva teniendo su origen en el Ser real, es decir, en Dios, del cual el hombre recibe por intuición la idea del ser ideal o posible.
Para evitar el subjetivismo, el pensamiento de Rosmini parece inclinarse hacia el ontologismo. Aunque la teoría rosminiana de las ideas diverge de la Escolástica, debe considerarse, sin embargo, más próxima a la filosofía cristiana tradicional que al criticismo kantiano. El Nuevo Ensayo, en su proyecto original, debía constituir la introducción’ de una extensa Enciclopedia filosófica que, según el esquema de la clasificación de las ciencias que cierra la obra, habría debido comprender sucesivamente la Ideología, la Lógica, la Psicología, la Cosmología, la Ontología y la Deontología.
E. Alpino
Es un análisis penetrante y seguro que nada perdona y que no pretende hacerse perdonar nada. (Manzoni)
Dos cualidades hacen difícil e ingrata la lectura de esta obra: es seca y aguda al mismo tiempo. (De Sanctis)

