[La Nautica]. Poema didáctico de Bernardino Baldi (1553-1617). publicado en 1590. Es el último intento hecho en el siglo XVI en el género de las Geórgicas (v.) virgilianas: junto a las Abejas (v.) de Rucellai y el Cultivo (v.) de Alamanni, conserva todavía cierto interés por su argumento y por sus fuentes, no fáciles de determinar, y que van desde Aratohasta Calcagnini.
El autor da, en versos bastante cuidados, enseñanzas sobre el arte de hacer navíos y de navegar. Comienza el poeta distinguiendo los varios tipos de nave, desde las galeras hasta las barcas; después de las varias formas de navíos, se pasa a su uso, con consejos sobre el cortar los maderos a su debido tiempo y sobre la organización de puertos y arsenales. Pasando a explicaciones meteorológicas, se trata de los signos del zodíaco y particularmente de lo que se refiere al mar, flujos y reflujos, vientos y signos precursores de tempestades. Llega finalmente el momento de explicar cómo ha de navegarse; también tiene su importancia el modo de estibar la carga en las naves, y cómo hay que pilotarlas tanto en calma como en tempestad; con larga pericia, el piloto entra en la vida de su nave.
Como a modo de apéndice de interés comercial, se da una reseña de los productos de las diversas partes del mundo, con consejos sobre el modo de obtenerlos, traficando con los distintos géneros de mercancía. Así la nave es el vehículo natural que une a los distintos pueblos y los impulsa a la aventura más digna de gloria y de bienestar para la humanidad. Encontramos aquí todo el entusiasmo de los tardíos humanistas del siglo XVI, que unían las glorias medievales de la Italia marinera con los descubrimientos de Colón y Vespucci.
C. Cordié

