Mo Ching, Mo Tzû

[El libro canónico del maes­tro Mo]. El más antiguo libro chino de ló­gica, escrito por Mo Tzû (4799-381? a. de C.) y por aquellos discípulos suyos gene­ralmente tenidos por neomotsistas.

Se di­vide en seis partes: la tercera y la cuarta son interpretaciones de las dos primeras (que contienen breves definiciones); la quinta es una parte incompleta y de más difícil comprensión, mientras la sexta es la más completa y fácil, en la que se dis­cuten la dialéctica y sus métodos. El pro­blema del conocimiento o del saber es examinado bajo tres aspectos: a) el saber es una facultad que se puede tener aun­que no se aplique a ningún objeto: por ejemplo, el ojo está hecho para ver, pero no es necesario, para ser tal, que deba ver alguna cosa; b) el saber es sensación: la facultad de saber es ejercitada sólo cuando .se encuentra con los objetos, de otro modo no se pueden tener sensaciones; el ojo puede tener una sensación sólo cuando hay algo que ver; c) saber es patrimonio de la mente: tener sensaciones no es todavía saber, sino que es menester comprender de qué se trata; cuando el ojo ve algo no es todavía conocimiento, el cual sólo se tiene cuando se ve «una cosa cierta». Este saber depende de los intermediarios: tiem­po y espacio. Acerca de la dialéctica hallamos los siguientes puntos en el libro:

1.° el objeto de la dialéctica consiste en discriminar las semejanzas de las diferen­cias, en distinguir el nombre de la sustan­cia, determinar la ventaja de la desventaja, liquidar el escrúpulo y la duda;

2.° la intuición y la reflexión constituyen el pen­samiento, que sirve para estudiar los diversos fenómenos: la reflexión abraza analíticamente comparación, discriminación, análisis, síntesis, memoria e imaginación (de donde el modo para establecer las nor­mas con las cuales estudiamos el pensa­miento de los demás);

3.° los tres modos de pensar son: calificar el «Shi» (objeto) con el «Ming» (nombre, término, concepto); expresar el «Yi» (juicio) con el «Tz’u» (pro­posición); y expresar el «Ku» (relación en­tre causa y efecto) con el «Shuo» (en este caso: razonamiento);

4.° es menester saber recoger el ejemplo en el «Lei» (género) y juzgar según los «Lei». Todos los ejem­plos y las conclusiones del razonamiento se basan sobre los «Lei»; por ejemplo: «Confucio es mortal. ¿Por qué? Porque Confucio es un hombre, y todos los hombres son mortales».

Esto quedará todavía más claro si traemos aquí el ejemplo hindú: «el son no es cosa inmutable (síntesis); porque el son es cosa artificial (causa); todas las co­sas artificiales  no son inmutables, como por ejemplo, el vaso (ejemplo)». Según lo que hemos dicho primero, sonido y vaso son del mismo «Lei» artificial; y las cosas artificiales son del «Lei» de la contingen­cia. La metodología del Mo Ching enseña el concepto del «Fa», que es muy impor­tante. «Fa», en el sentido etimológico, sig­nifica «modelo», modelo para imitar o re­producir. Por ejemplo, hay tres modelos para trazar un círculo:

a) un punto central y distancias idénticas (principio del círcu­lo);

b) el compás;

c) el círculo terminado.

En resumen, el «Fa» del «género» es el porqué de lo que es. Son, además, ex­puestos en el libro los siete métodos de la dialéctica, esto es, maneras de establecer una afirmación:

1) «Huo» («esto o aquello»), no completa el significado; si decimos que el caballo es amarillo o blanco, no defini­mos completamente los colores del caballo.

2) «Chia» (condicional, «si»), propio de las afirmaciones hipotéticas (si mañana hiciese viento, no habría lluvia); y esto es más bien método fraseológico que no suscitaría ne­cesariamente la discusión.

3) «Hsiao» (o sea «limitar»); cuando se hace una proposición se debe tener un «modelo», de otro modo no se obtendría ese resultado-deducción.

4) «Pi» (o sea «ejemplo»), registrar los ejemplos (objetos) para explicar el con­cepto principal.

5) «Mou» (o sea, «seme­janza»); registrar también las proposiciones semejantes (no sólo objetos) para explicar una determinada proposición.

6) «Yüan» (o sea, «analogía»); por ejemplo: A ha muerto porque ha tomado veneno; B morirá si traga veneno.

7) «T’ui» (o sea, «infe­rencia»): inferir de las cosas semejantes precedentemente estudiadas.

Hay, además, los tres métodos inductivos, que correspon­den a los de John Stuart Mili, esto es, el método de «Tung» (semejanza), que busca el punto de concordancia entre varios ca­sos observados (el método de concordan­cia de Mili); «Yi» (diversidad), que busca el o los puntos diferentes entre los casos observados (método de diferencia); y, fi­nalmente, el método mixto de los dos pri­meros. Notemos que en cuanto a los mé­todos de Stuart Mili nos faltan el de los residuos y de las variaciones concomitantes. Ciertos estudiosos contemporáneos conside­ran el Mo Ching como el más maravilloso entre los antiguos libros de la China, por­que en él se encuentran no sólo los principios lógicos y toda la metodología, sino también algunos principios de las ciencias modernas, por ejemplo, la geometría, la matemática, la física, la psicología, etcétera.

P. Siao-Sci-Yi