Del «transporte por paralelismo» ideado por el matemático Tullio Levi Civita (1873-1941), se tuvo noticia en 1917 cuando publicó la memoria sobre la Noción del paralelismo en una variedad cualquiera [Nozione di parallelismo in una varietà qualunque], y más aún cuando en 1925 lo puso como base del curso de análisis superior dado en Roma sobre el Cálculo diferencial absoluto [Calcolo differenziale assoluto], que, en redacción del profesor E. Pérsico, se publicó en volumen. Con todo, en el cuadro completo de la producción científica del autor, se muestra como un mero episodio.
En efecto, debe tenerse presente que, apenas doctorado (1893), publicó una nota Sobre los infinitos e infinitésimos actuales como elementos analíticos [Sugli infiniti e infinitesimi actual quali elementi analitici], gracias a la cual acabó por ser aceptada en la matemática una nueva especie de números ideados por su maestro Veronese. Poco después (1895) realizaba una incursión por el campo de la teoría de los números y descubría una nueva especie de expresión para la totalidad de los números primos que caen dentro de un determinado intervalo. También pertenece a la matemática pura la ya clásica memoria (escrita en 1900 con la colaboración de su antiguo maestro Ricci-Curbastro) con el título Méthode de Calcul absolu et applications. De suma importancia — reconocida por el propio Einstein — son sus múltiples contribuciones a la Relatividad (especial y general).
Los demás trabajos suyos tratan los más variados temas de la matemática aplicada, desde la mecánica analítica al electromagnetismo, de la mecánica celeste a la teoría del calor, de la hidromecánica a la elasticidad, materias de suma importancia, a cada una de las cuales aportó datos de interés. Los resultados que obtuvo se difundieron rápidamente a consecuencia de los numerosos cursos que profesó; al ser invitado en muchos países de Europa y de América, tanto más cuanto que muchas de aquellas lecciones, fielmente tomadas por expertos oyentes, se publicaron en volúmenes especiales, escritos en diversas lenguas. También es digno de mención su gran Tratado de mecánica racional [Trattato di meccanica razionale], fruto de los cursos profesados en Padua y en Roma.
G. Loria

