[Combustión]. Es, junto con Shurpu (v.), de carácter afín, uno de los más famosos manuales de magia y conjuros de la literatura babilónica y asiría, hallado en numerosos fragmentos en la biblioteca que tuvo en Nínive, capital del reino asirio, el rey Asurbanipal (669-626 a. de C.). Lleva este título porque las operaciones mágicas descritas se basan, generalmente, sobre la quema de objetos, a la que debía seguir, según entendían los exorcistas o hechiceros, la muerte o destrucción de la persona que traía el mal, por efecto de magia simpática. Esta serie mágica consta de nueve tablas. La primera comprende ocho conjuros, llamados en lengua sumeria «en», que corresponde a «shiptu» en acadio. En los conjuros habla siempre con el que ha sido hechizado, invitándole a hacer oración ante los dioses que tienen la capacidad de ayudarle en su desgracia o de librarle de los males que le agobian. En el primer conjuro, el hechizado invoca a los dioses de la noche, a la noche misma, al crepúsculo, la medianoche y el alba, porque algún hechicero lo ha embrujado, alejándole de su dios, o ha llenado su boca con aires malignos o con harina. Describe después su tristeza y dice haber hecho una figurilla del hechicero y la coloca a los pies de los dioses invocados: que muera el embrujador, y que él viva y el maleficio desaparezca. Enumera luego los demás objetos utilizados para el conjuro y los invoca para su liberación. Así, repitiendo los mismos motivos, Maqlü nos ofrece gran número de hechizos muy diversos y que ilustran los distintos y multiformes aspectos del arte conjuratorio. Ediciones: Tallqvist, Die assyrische Beschwórungsserie Maqlü «Acta Societatis Scientiarum Fennicae», XX, 6, 1895; Meier, Die assyrische Beschwórungsserie Maqlü (Berlín, 1937).
G. Furlani

