Luz, István Széchenyi

[Világ]. Obra del estadista húngaro István Széchenyi (1791-1860), aparecida en 1831. Un aristócrata, el Conde Józef Dessewffy, había atacado al Crédito (v.) de Széchenyi, cuyo éxito inesperado (tres edi­ciones sucesivas) inquietaba a los conserva­dores. Széchenyi responde al ataque con este libro.

Mal compuesta, escrita nerviosa­mente, la obra es, sin embargo, un tesoro de ideas que ayudaron a Hungría a sacudir su secular torpeza. La polémica y la ironía mordaz revelan al lector el programa del gran estadista. Hace un cuadro completo de las condiciones y de las posibilidades de renovación nacional, habla de los prejui­cios que reinan en el país, distinguiendo la política de razón de la de corazón. Para re­novar la vida del país es preciso cultivar la lengua propia y unir todas las fuerzas na­cionales. Para concentrar la vida cultural del país en la capital propone la fundación de un club, un puente permanente entre Buda y Pest, un fondo nacional de socorros mutuos, carreras de caballos, etc., ideas que realizaría él mismo más tarde. Pero para llegar a eso es necesaria la libertad: los pri­vilegios de la nobleza contradicen los prin­cipios de la libertad; hay que renunciar, pues. Széchenyi encuentra en este libro palabras punzantes para describir la situación de los siervos. Dice, hablando del futuro de Hungría: «El húngaro es un pueblo joven; hoy no es nada, pero mañana puede conver­tirse en todo, porque fuerzas espirituales y físicas se esconden en su seno; puede serlo todo si quiere comprender que no es nada. Sólo hay dos enemigos: el Prejuicio y la Presunción».

M. Benedek