[Libre del Coch]. Famoso recetario catalán de cocina de un tal Robert, cuya personalidad ha sido objeto de discusión en muchos sentidos. El título completo de la obra es: Libre de doctrina per a ben servir de tallar y del Art de Coch; go és de qualsevol manera de Potatges y Saíses. Compost per lo diligent mestre Robert, coche del Serenísimo Senyor don Ferrando, Rey de Nápols. La primera edición de la cual poseemos un ejemplar apareció en Barcelona en 1520, pero parece ser que existieron otras anteriores; por lo menos, el gran bibliógrafo mallorquín María Aguiló conoció un ejemplar, falto de las primeras y últimas hojas, que parece ser anterior a 1520.
Este texto, originariamente catalán, fue vertido al castellano en 1525 y publicado en Toledo, por el alcaide de Logroño Diego Pérez Dávila, con el título de Libro de cocina compuesto por Maestre Ruberto de Nola, cozinero que fue del Serenísimo Señor Rey don Hernando de Nápoles, conocido tradicionalmente por Libro de guisados. Adviértase que la versión castellana precisa el nombre del autor, que en el texto catalán era simplemente Robert o Rubert, con el topónimo Ñola. Al hacerlo, ¿el traductor seguía una tradición o bien inventaba? Por otra parte, el rey Fernando del cual se dice que era cocinero, ¿era Fernando I o Fernando II de Nápoles, sucesores inmediatos de Alfonso el Magnánimo? ¿O lo era del propio Alfonso el Magnánimo, como supuso Nicolás Antonio? Suponiendo que tuviera existencia real y no fuera una simple invención de un editor del siglo XVI, Robert o Rubert ¿era catalán, aragonés o italiano? Sea cual sea la explicación de todos estos problemas, lo cierto es que la obra logró un éxito impresionante en el siglo XVI, como nos lo prueba la gran cantidad de ediciones que se hicieron de ella (ediciones del texto catalán: 1535, 1560, 1568 y 1578; del texto castellano: 1529, 1538, 1543, 1544, 1549, 1566 y 1577, más dos que inventaría Antoni Palau, de 1556 y 1562).
Modernamente ha sido publicada por Dionisio Pérez, en la colección de «Los clásicos olvidados» de la C. I. A. P., Madrid, 1929, y ha sido objeto de atención por parte de Eugeni D’Ors, quien dedicó unas glosas a comentarla. En el prólogo, el autor nos dice que la. obra «contiene alguna manera de doctrina acerca del servicio y de los servidores y oficiales de las casas de los reyes y grandes señores y caballeros y otras personas de menos estado y la manera del guisar de las viandas y potajes y salsas, así del tiempo carnal como de la cuaresma, y algunos guisados de mucha sustancia para enfermos». Y, en efecto, la obra se divide en cuatro capítulos o partes, y trata de la manera cómo debe cortarse en la mesa el tocino, el lechón, la vaca, la liebre, etc.; del modo y manera cómo debe darse el agua para lavarse las manos; cómo se han de poner las viandas en la mesa; trata de los diferentes oficios que pueden ser desempeñados en las casas señoriales, como el de mayordomo, maestresala, camarero, guardarropa, copero, etc.; seguidamente, se dan doctrinas «saludables» para el gobierno de las casas de los caballeros; y, finalmente, una serie de recetas culinarias, la parte más extensa e importante de la obra, agrupadas en dos partes: una dedicada a las recetas propias de todo tiempo y otra a las recetas propias del tiempo de Cuaresma.

