[Lezioni di letteratura italiana de Settembrini]. Fueron publicadas entre los años 1868 y 1871, cuando Luigi Settembrini 1813- 1879) regentaba en la Universidad de Nápoles la cátedra de literatura italiana que le había sido asignada en 1861.
Settembrini reconoce en la claridad heredada de los clásicos el carácter peculiar del arte italiano y particularmente de la literatura que por ello se orientó hacia el racionalismo y la inspiración pagana; y rebelándose contra la autoridad de la Iglesia fue a parar al escepticismo. Partiendo de esta premisa común entre algunos liberales del «Risorgimento» identifica con el papado la causa primera de las escisiones que condujeron a la esclavitud de Italia; y luego viniendo a hablar de Dante insiste sobre el valor universal y simbólico de la Comedia que trasciende a su parecer incluso al ámbito cristiano. De Boccaccio hace notar la sensualidad reflejada incluso en el ornato de su estilo; y cuando habla del «Cinquecento» insiste en su idea de la misión civilizadora de Italia en el mundo, ya expresada por Gioberti en la Primada (v.). Esta supremacía y potencia originarias, apartadas, por influjo de la Iglesia, de los asuntos militares, se expresan en el arte, con el cual dominaron a los demás pueblos. Pero el pueblo italiano, privado de conciencia política y religiosa, agotada la una en la Edad Media, y sofocada después por el paganismo y el racionalismo de los humanistas, abrumada la otra por la tiranía extranjera, el pueblo italiano había de sucumbir necesariamente en la lucha con los demás pueblos, contra los cuales estaba armado únicamente de su propia inteligencia.
La falta de fe y de moral condujo de este modo a la turbación de la facultad espiritual y a la decadencia del arte. A la luz de estos conceptos juzga el arte de Berni no como poesía satírica, sustanciada, aunque fuese indirectamente, por una idea moral, sino como mera poesía burlesca. Del pensamiento de Vico da una definición aproximada, haciendo notar su descubrimiento de la unidad espiritual entre las perpetuas leyes de la vida y las facultades de la mente humana, lo cual lo convierte en precursor del historicismo inmanentista alemán, y sobre todo de Hegel. Estas lecciones no contienen palabras sustancialmente nuevas o diversas de las de su propio tiempo, pero son un documento de la pasión nacional que animó a algunos historiadores literatos y que, si bien estorbó la comprensión de ciertos momentos y actitudes del espíritu, desescombró el campo del pensamiento de algunos valores tradicionales y de lugares comunes dogmáticamente establecidos y aceptados y aportó a los estudios historicoliterarios una contribución propia, en verdad no desdeñable, aunque parcial. Desde este punto de vista las Lecciones fueron apreciadas y alabadas incluso por Francesco de Sanctis.
S. Spellanzon

