[Sur la Patrie en armes]. Célebre discurso de Georges-Jacques Danton (1759-1794), pronunciado el 2 de septiembre de 1792 en la Asamblea.
El revolucionario, tan fogoso cuando se dirigía. al pueblo como equilibrado y prudente al tratar de los negocios de Estado, proclama en su arenga que, en el nuevo peligro atravesado por Francia, la salvación vendrá de los ciudadanos, y sólo de ellos.
Una parte va a la frontera, otra excava trincheras, una tercera defenderá con las picas el interior de la patria contra los invasores, nobles, legitimistas o extranjeros. Con entusiasmo hace comprender Danton la gravedad de la hora: ya en julio la patria se había declarado en peligro, y con gestas heroicas habían demostrado los ciudadanos su amor a la patria, cuando los ejércitos se replegaban y austríacos y prusianos presionaban en las fronteras.
También en el momento presente está en peligro la causa de la libertad juntamente con la de Francia: el toque de rebato para llamar al pueblo de París no es una señal de peligro, sino del combate contra los enemigos de la Patria.
Para vencerlos se necesita audacia, más audacia, siempre audacia, y Francia se salvará. Así habló Danton ante la Asamblea. También en el Campo de Marte el enardecido diputado de la Convención excitó a nuevas gestas el espíritu de los voluntarios, con apostrofes vivísimos, con un cálido sentido de las cosas a la vez que con una actitud francamente revolucionaria al considerar los problemas del momento.
A la par del discurso sobre El Ser Supremo (v.) de Robespierre, éste de Danton está considerado como uno de los documentos más representativos de la oratoria revolucionaria francesa.
C. Cordié

