La Flor De Virtud, Tommasso Gozzadini

[Il fiore di virtù]. Excelente florilegio de sentencias mo­rales y de narraciones diversas, escrito en prosa italiana muy tosca y casi dialectal, probablemente por el religioso boloñés Tommasso Gozzadini (que vivió entre los úl­timos años del siglo XIII y primeros del siglo XIV). Después de haber hablado del Amor y de la Envidia, el autor trata de va­rias cuestiones sacadas de la Biblia (v.), prestando especial atención a las virtudes y a los vicios humanos, simbolizados res­pectivamente en animales: alegría en el gallo, tristeza en el cuervo, humildad en el cordero, y otros semejantes. Siguen noticias sobre la vida de los Santos Padres y per­sonajes famosos de la Antigüedad, y conse­jos sobre el hablar, el callar y el instruir.

Esta obra fue acogida con gran favor por­que parecía presentar en forma llana y a menudo ingeniosa la flor (esto es, la parte mejor) de la virtud, entendida un poco a lo latino, como valor y aptitud para la vida. Pero, sobre todo, esta virtud es, más que gesto exterior y relación con los de­más hombres, capacidad interior que pone al individuo en todas sus manifestaciones en contacto con el universo, y que, por lo tanto, refiere todas las facultades humanas a un valor absoluto. De aquí el particular significado del símbolo, que no es metáfora, sino realidad profunda; sus animales no aluden solamente a las diversas virtudes, sino que son su expresión pura y real. De este modo, entrevemos, a través de la apa­rente ingenuidad de las corporaciones, la oculta magia de un mundo medieval, que vive espontáneamente bajo especie de eter­nidad.

C. Cordié