El Viaje de la «Jeannette», George Washington de Long

[Voyage of the «Jeannette»]. Diario del coman­dante George Washington de Long (1844- 1881), publicado en 1883 por su esposa, que narra las trágicas aventuras de una de las más famosas expediciones al polo ártico.

El 8 de julio de 1879 el cuerpo de la expedi­ción, bajo la dirección de Long, partió de San Francisco a bordo de la «Jeannette», que, al cabo de un par de meses, cerca de la isla de Wrangel, se encontró inesperadamente apresada por los hielos a la latitud relati­vamente baja de unos 71 grados. Empieza entonces una verdadera odisea: el buque es arrastrado por una corriente que, tras rete­nerlo durante todo el invierno de 1880 en las cercanías de la isla de Herald, al verano siguiente e invierno de 1881 lo transporta, paralelamente a las costas de Siberia, hacia el Noroeste. El 13 de junio la presión de los hielos provoca el hundimiento del barco. Toda la tripulación se salva, con provisiones para dos meses, veintitrés perros, cinco tri­neos y tres lanchas. Los náufragos se arras­tran por la banquise y llegan a una de las islas del archipiélago de Nueva Siberia, y de allí, de isla en isla, a los alrededores del delta del Lena.

Mientras las tres lanchas navegan en el mar, una terrible tormenta separa a los náufragos en tres grupos. El grupo de Long, compuesto por trece hom­bres, consigue desembarcar y trata de al­canzar, siguiendo el Lena, una aldea indígena; pero se pierde en el laberinto for­mado por los brazos del río y pronto se en­cuentra sin víveres. Los dos más resistentes marchan entonces al encuentro de una posi­ble aldea, mientras los demás los siguen lentamente, hasta que se ven obligados a detenerse; el 30 de octubre de 1882, ciento cuarenta días después del naufragio, Long escribe las últimas palabras de su diario y muere con sus compañeros. Los otros dos, mientras tanto, tras alcanzar una aldea in­dígena y encontrar a Melville, comandante de una de las otras lanchas, consiguen pre­parar una expedición de socorro, pero no encuentran a sus desgraciados compañeros, cuyos despojos, cubiertos por la nieve, no se descubrieron hasta la siguiente primavera. De la tercera lancha no hubo noticias.

La aventura de Long despertó en aquellos años intensa emoción, y su diario sigue siendo un documento heroico de vivo interés hu­mano. Su expedición, por otro lado, a pesar del desastre, hizo posible la realización de una de las más extraordinarias hazañas po­lares. El explorador Nansen, en efecto, estu­diando sus vicisitudes, pensó en la existen­cia de una corriente que transportaba los hielos a través del polo ártico pasando pre­cisamente cerca del polo; y basó sobre esta hipótesis su célebre expedición que narró luego en la obra Entre hielos y tinieblas.

P. Gobetti