[Dworzanin polski]. Obra maestra de la literatura polaca del siglo XVI, primera gran afirmación de la prosa polaca, que señala la victoria definitiva sobre la latina, empleada hasta entonces. Es una paráfrasis genial del Cortesano (v.) de Baldassar Castiglione. El autor, Lukasz Górnicki (1527-1603), ilustre literato, había pasado varios años de su juventud en Italia cursando sus estudios humanísticos en la Universidad de Padua. Regresó a Polonia y pasó a la Corte del Obispo Canciller de la Corona Samuel Maciejowski y luego a la del rey Segismundo Augusto; quiso explotar su familiaridad excepcional con las cortes polacas y su particular cultura literaria italiana para adaptar al ambiente, a la mentalidad y a los gustos polacos la obra maestra de Castiglione.
Estudió con todo cuidado el texto italiano, lo comparó atentamente con los escritos de Platón, de Aristóteles, de Plutarco, de Cicerón (sobre todo con el Orador, v.), de Marsilio Ficino y de Boccaccio. De la comparación de todas estas obras y de una profunda observación de la vida polaca del tiempo, nació un libro, escrito en admirable prosa polaca, que sigue, hasta donde es posible, el texto original, pero alejándose de él de vez en cuando para acercarse mejor al espíritu de los lectores a que está destinado, basándose directamente en las que también habían sido las fuentes del mismo texto italiano o fundiendo hábilmente ambas cosas, o también basándose exclusivamente en la vida polaca y añadiendo personas y acontecimientos particulares en un marco de acción completamente polaco.
E. Damiani

