[De la liberté des anciens comparée á celle des modernes]. Célebre ensayo político de Henri-Benjamin Constant de Rebecque (1767-1830), incluido en la última parte de su Curso de política constitucional (v.), pronunciado en el Ateneo Real de París en 1819. Para el autor, la diferencia acerca del concepto de libertad entre antiguos y modernos es sustancial : los antiguos no tuvieron independencia privada, ni garantías propiamente constitucionales, ni libertad civil; su libertad es, en conclusión, un despotismo de Estado con absoluta soberanía sobre los ciudadanos. Los modernos, en cambio, tienden a la libertad del individuo en todas sus formas y sus manifestaciones. En la participación en el gobierno no ven sino la manera de garantizar la independencia personal y legítima. Los modernos no quieren, como quisieron los antiguos, sacrificar el individuo al Estado, que ha venido a perder así gran parte de sus prerrogativas, heredadas del individuo como cabeza de familia, propietario, industrial, obrero, artista, cristiano o filósofo. El ensayo de Constant muestra muy bien la actitud política del primer liberalismo, ligado todavía a las premisas de la Ilustración, y su importancia es notable para comprender el pensamiento político que influyó en grado sumo en la preparación de los nuevos derechos de libertad.
C. Cordié

