[Brief Observation Concerning trade and Interest of Money]. Obra económica de sir Josiah Child (1630 – 1699), publicada en Londres, en 1668, y designada en las siguientes ediciones con el título Nuevo discurso sobre el comercio [The new Discourse of Trade]. Comprende una introducción y once capítulos: «Discurso sobre el comercio», «Consideraciones sobre el comercio y el interés del dinero», «Del auxilio y del empleo de los pobres», «Las compañías mercantiles», «La ley de navegación», «Sobre la introducción de una jurisdicción mercantil», «De la naturalización de los extranjeros», «De la lana y de las manufacturas de lana», «De-la balanza de comercio» y «De las Colonias». Tras de haber tratado en la introducción de los orígenes de la potencia comercial holandesa, el autor pasa a considerar las ventajas que obtendría Inglaterra de una reducción del tipo de interés, ya que según él, su abaratamiento no sería el efecto, sino la causa de la prosperidad económica, porque esta prosperidad no se mide eficazmente por el análisis de la balanza comercial, sino teniendo en cuenta, en un período determinado, el incremento cualitativo y cuantitativo de los bienes o de los servicios producidos o rendidos por una nación.
Con el fin de asegurar un aumento de riquezas y, por lo tanto, de prosperidad, Child, teniendo siempre presentes las condiciones peculiares de la economía británica, considera necesario que se asegure un creciente desarollo demográfico, por lo cual aconseja introducir una legislación favorable al auxilio y empleo de los pobres; que se facilite el mayor empleo posible del capital y para ello pide facilidades en la transferencia de las obligaciones y mayor libertad de admisión en las compañías mercantiles; que se haga más fácil y necesario el comercio; que se dé mayor libertad al empleo de los trabajadores, que sean mejor considerados y se concedan honores a los profesionales y a los comerciantes: que se fomenten las construcciones navales y se apliquen con rigor las disposiciones de la ley de navegación reformando aquellas normas que parezcan de aplicación difícil; que se tomen acuerdos con las naciones extranjeras teniendo en cuenta sus peculiares necesidades para intensificar el intercambio de bienes y servicios; que se incremente y perfeccione la industria nacional y particularmente la de la lana, que constituye la mayor riqueza de Inglaterra; en fin, que se monopolice el comercio entre la madre patria y las colonias, abandonando las que por estar despobladas o producir mercancías iguales a las que posee con abundancia el Reino, puedan ser perjudiciales a su desarrollo económico.
Esta obra de Child, típico representante del mercantilismo inglés de la segunda mitad del XVIII, por el espíritu polémico que la informa, por el gran relieve que da al hecho de que la necesidad de la actividad económica individual se desenvuelva libremente, si bien ayudada y corregida por la obra de la comunidad nacional, por una visión más realista de los criterios de valoración propuestos para determinar el avance de la economía, y por el desarrollo aportado a la teoría del interés, constituye un paso más para ir templando los preceptismos propios del acentuado voluntarismo de las doctrinas económicas de los primeros siglos de la edad moderna.
D. Beltrami

