Menosprecio del Mundo y de la Filosofía Secular, San Eucherio

[De contemptu mundi et saecularis philosophiae]. En 432, San Eucherio (370?-450), obispo de Lyon, envió esta carta exhortativa a su pariente Valentiniano, el cual, por entonces alto funcionario imperial, llegó más tardé a ser prefecto del pretorio de todas las Galias. La carta es una continua alabanza, como el Elogio del eremita (v.), de la vida soli­taria llevada pobremente, lejos del mundo y de sus pompas. Como en aquélla, hay en esta carta también una larga serie de ejemplos que ilustran la tesis de que se ha de huir tanto de las riquezas como de los altos cargos del Estado; los nombres de San Clemente cónsul, San Gregorio Tau­maturgo, San Gregorio Nacianceno, San Paulino de Nola, San Ambrosio de Milán, demuestran suficientemente que para con­seguir la salvación eterna hay que des­preciar el mundo. Eucherio no podía es­coger persona menos apta para sus fines que Valentiniano; ni, por otra parte, Va­lentiniano podía prestar oídos al sabio obispo; ambas existencias estaban diame­tralmente alejadas: la una, dedicada por completo a la religión; la otra, a la po­lítica.

F. Della Corte