Comedia en cinco actos, en endecasílabos esdrújulos, de Lodvico Ariosto (1474-1533), representada en 1529. Es la mejor comedia de Ariosto, inspirada no sólo en el teatro clásico, sino en una rica y colorida observación del mundo ciudadano que rodea al poeta y a su público.
Flavio, enamorado de Licinia, persuade a Lena, junto a la cual la joven va todos los días a aprender a coser, de que le oculte en su casa para poder así acercarse a su amada. Pero, mientras él está aguardando, llega gente, y Flavio se esconde en un tonel; precisamente el tonel por el cual Bartol y Giuliano han de llegar a una discusión. Llega el propio padre de Licinia, que decide hacer llevar el tonel a su casa, y Flavio, que está dentro, viene así a encontrarse con la joven, la cual no se hace mucho de rogar. Descubierta la cosa, los padres de ésta no tienen más remedio que aceptar el hecho consumado.
Alrededor de esta trama se desarrollan varios episodios y se mueven distintos personajes, estos últimos estudiados con una minuciosidad nueva en el teatro italiano: Lena, ávida y corrompida; su marido Pacífico, resignado a su suerte pero todavía capaz de cierta honradez; Fazio, padre de Liciana y protector de Lena, avaro y enamorado, prototipo del Viejo de la comedia. La vivacidad nace sobre todo de la descripción de un ambiente por el que el siglo XVI tuvo una marcada predilección: el de la corrupción íntima, encerrada entre las paredes domésticas. Estos personajes son los de un mundo que, con el Aretino, se hace vigoroso y condenado; y Ariosto, en su esfuerzo de acercarse cada vez más, como escritor de comedias, a lo vivo de la realidad cotidiana tenía fatalmente que llegar a él.
U. Déttore
Las comedias, que entre las obras menores parecen ser las mayores y no obstante son las menos significativas, casi podrían excluirse de la producción poética de Ariosto. (B. Croce)

