La buena esposa, Carlo Goldoni

La comedia tuvo una continuación en La buena esposa [Buona moglie], del mismo Goldoni, estrenada en 1748.

Bettina es ac­tualmente la mujer de Pasqualino, pero no es feliz porque éste, desviado del buen camino por Lelio, descuida a su mujer e hijo, prefiriendo a ellos las tabernas. En vano el sabio Pantalone (v.) trata de redimirle. Ottavio intenta enredar a Bettina con la ayuda de una alcahueta, Catte, mientras su criado Brighella (v.) le asiste en el arte de enriquecerse más o menos honestamen­te. Por fin, Ottavio acaba en la cárcel por deudas; Beatrice, su esposa, se refugia en la casa de Bettina, y Lelio fallece en una reyerta; una imprevista herencia saca del apuro a Ottavio, que decide tomar el buen camino, mientras lo propio hace Pasqualino, llamado a la realidad por tantos desgra­ciados acontecimientos. Goldoni aquí se busca a sí mismo: azares y personajes se agitan indecisos entre el drama y la farsa, mientras el ambiente es ora íntimo y fa­miliar, ora popular, sin encontrar de todos modos la fusión. Sin embargo, en compa­ración con la primera comedia se aprecia un adelanto; no solamente Bettina, dolorosa y patética, ha adquirido mayor relieve, sino que también todos los personajes resultan más seguros y bien delineados. Falta tan sólo aquella proporción, aquella armonía en que los elementos vivos aunque disper­sos de la comedia encontrarán más tarde en el teatro goldoniano calor de arte y dé vida.

U. Déttore