[Le Misanthrope et l’auvergnat]. «Vaudeville» en un acto de Eugène Labiche (1815- 1888), representado en 1852. El señor Chiffonnet está siempre de mal humor; la vida le disgusta; en sus amigos, en sus criados, sólo ve seres abyectos, interesados, mentirosos y ladrones. Para colmo de despecho . advierte que ha perdido una cartera con una fuerte cantidad y, para justificar su desprecio hacia los hombres, apuesta consigo mismo a que no le será devuelta. Pero, por el contrario, se presenta un pobre auvernés, Machavoine, que va a devolverle la cartera, encontrada en la escalera. No exige nada a cambio e incluso se ofende cuando le propone una recompensa. Chiffonnet queda tan asombrado de semejante virtud que le parece haber descubierto al único ser digno de su amistad. Aquel caballero sin igual, incapaz no ya de robar, sino de decir la menor mentira, vivirá en adelante a su lado para que sirva de ejemplo a él y a sus familiares. El auvernés se muestra muy pronto tan celoso e intransigente que acaba creando dificultades a su mismo protector, que advierte que también él, alguna vez, encuentra cómoda la mentira y que no carece por lo tanto de los defectos que tan ásperamente reprochaba a sus semejantes. Para deshacerse de aquel peligroso testigo de su vida, sólo le queda inducirle a mentir. La breve obra muestra con elementos vigorosos la filosofía indulgente y bonachona que caracteriza las producciones de Labiche y es una de las mejores y más significativas entre las suyas.
L. Giacometti

