El Buho, Giovan Maria Cecchi

[L’Assiuolo]. Comedia de Giovan Maria Cecchi (1518-1587), publicada en 1550. La acción se desenvuelve en Pisa, donde Giulio se halla estudiando en la uni­versidad, siendo huésped de Rinuccio, joven estudiante que está enamorado de Oretta, esposa de un viejo doctor pisano, la cual confiesa su amor al amigo de Giulio, sin sa­ber que también éste anda prendado de ella. Giulio, no sabe cómo salir adelante con su amor, cómo poder hablar y encontrarse con la amada. Pero Giorgetto, un criado suyo venido de Florencia, le promete con­seguir pronto, gracias a su astucia, la satis­facción de los deseos amorosos. Es cierto que el celosísimo viejo messer Ambrosio, el marido de Oretta, tiene como guardián de la hermosa mujer a un criado medio tonto, pero fidelísimo; sin embargo, averigua que a pesar de los muchos años y de la bella esposa, messer Ambrosio está loco por Eufrosina, la madre de Rinuccio, con la que trata de entrevistarse gracias a los servicios de una vieja celestina que le ayuda. Rinuccio está seguro de la virtud de su madre y con ayuda de la camarera de Oretta, piensa en­contrar el medio de burlar al doctor: hará que messer Ambrosio vaya a casa de su madre, donde lo encerrarán en una estan­cia, mientras él trasladándose a casa del doctor, eludirá la vigilancia de Giannello.

Giorgetto hace todo lo posible por obtener que Oretta se entreviste con su dueño: efec­tivamente, la tarde convenida, messer Am­brosio se dirige a casa de Eufrosina, acom­pañado de su criado para mayor seguridad; queda preso en la trampa del patio, tratan­do en vano de llamar la atención del cria­do, imitando, como se ha convenido el canto del búho (de aquí el título de la comedia). Oretta, entretanto, advertida por una falsa carta de Eufrosina, escrita por Giorgio, corre para sorprender al marido, encontrándose con Giulio, cuya compañía se cuida mucho de no desdeñar. Messer Rinucio cam­bió a Violante, hermana de Oretta, por su amada, y recibe luego de ella la confesión de un largo y silencioso amor, así es que el cambio no le resulta desagradable. Messer Ambrosio, huido del patio, por una parte querría evitar un escándalo, pero a la vez está sospechoso; avergonzado, se ve obli­gado a creer en la inocencia de su mujer y a prometer dejarla libre en lo sucesivo. Esta comedia, que se supone tomada de un caso realmente acaecido en Pisa, «entre unos jóvenes estudiantes y una gentil dama», refunde motivos derivados de la novelística, y en ella la placidez propia de casi todas las comedias cecchianas, llega en algunos momentos a tener un sabor boccaccesco.

E. Allodoli