El Avaro, Moliere

Comedia en 5 actos, en prosa

Está inspirada en la Auluiaria de Plauto, de la que toma, aparte de alguna de sus más famosas escenas, los rasgos principales del carácter del avaro. Pero en Harpagón la avaricia ha sofocado cualquier otro sentimiento, y los hijos, Cléante y Élise, lo odian. La discordia se agra­va cuando Harpagón muestra su propósito de casarse con la bella y pobre Marianne, de la que está enamorado Cléante, y de casar a Élise con un anciano gentilhombre, Anselme, que la acepta sin dote. Es en este momento cuando el valet de Cléante, La Fleche, roba el cofre don­de Harpegón guarda el dinero y se lo entrega a su señor, que piensa restituírselo a cambio de Marianne. Harpagón, entre tanto, ha acusado del robo a Valére, su in­tendente, el cual está convencido de que la cólera de su señor es debida al descubrimiento de sus amores secretos con Élise. La muy oportuna llegada del rico Anselme, que reconoce en Marianne y Valére a los hijos que creía muertos en un naufragio, elimina toda dificultad. Los enamorados se unen en matrimonio y Harpagón encuen­tra de nuevo su dinero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *