Acidalia, Dario Niccodemi

Comedia en tres actos de Dario Niccodemi (1874-1934), estrenada el 14 de marzo de 1919. El nombre deriva de un calificativo que atribuye a Venus el pri­vilegio de «diosa de la inquietud»; según el protagonista, Filippo Carmi, dicho atribu­to conviene a todas las mujeres, por su co­mún infidelidad. Pero, como si lo hiciesen adrede, tanto su mujer como sus amantes le han sido siempre desesperadamente fie­les, y él, «coleccionista de vibraciones psí­quicas», está obligado a ignorar la que pro­viene de la infidelidad femenina. Un amigo suyo, Tito Rosso, harto de una amiga inconstante por demás, Bice, le propone que la tome para vivir así la experiencia de­seada; pero todo sale al revés: Bice se con­vierte de repente en una mujer de cos­tumbres severísimas, de una fidelidad inco­rruptible. Mas luego, debido a una serie de incidentes cómicos, el tercer acto coloca a Filippo ante las mujeres que le pertene­cieron; proporcionándole la alegría, exce­siva, de descubrir que todas le traiciona­ron habitual y abundantemente, empezando por su mujer, que lo hizo por timidez. La comedia, escrita para la comicidad dinámica de un actor — Gandusio —*, tuvo un éxito poco duradero debido a su carácter arti­ficioso, no suficientemente desarrollado en relación a la extravagancia de los supues­tos, de modo que el resultado, si bien có­mico, suena a superficial y frívolo, sin con­seguir el tono fuerte, premeditado, pero no alcanzado, de lo «grotesco».

M. Ferrigni