El deber (Ludwig Winder)

El deber, de Ludwig Wider

El deber, de Ludwig Wider

Estamos en este caso ante una de esas novelas en las que la fecha de publicación es absolutamente crucial: la novela se publicó durante la guerra mundial, y la escribió un judío opositor al nazismo, desde Londres.

En ese sentido, a pesar de la calidad de la obra, indudable en el primer tercio y muy dudosa a partir de ahí, no cabe esperar objetividad alguna en la historia que se cuenta, tocada por el dedo de la propaganda de guerra.

La tesis de partida es excelente: un tranquilo funcionario de ferrocarriles salvó la vida muchos atrás a un importante personaje local. Esta persona, que apoya a los nazis, cree que es el momento de devolver el favor a su salvador y le ofrece protección durante la ocupación alemana de Chyecoslovaquia al tiempo que le ofrece un meteórico ascenso en su carrera profesional… pero colaborando también con los nazis.

A partir de se momento, la repugnancia que siente el funcionario de ferrocarriles por colaborar con los ocupantes se va mezclando poco a poco con la represión y con operaciones de sabotaje de los trenes para luchar con el nazismo y por la independencia del país.

La primera parte, como digo, cuajada de dudas morales sobre lo que se puede aceptar y lo que no, y sobre la motivaciones de quien le quiere devolver el favor, es excelente. Después de eso, la trama negra de la resistencia es verdaderamente deplorable, con ideas flojísimas, tópicos tremendos y muy poco efectivos en nuestros días, tonterías injustificables en el desarrollo de los hechos y, eso sí, una ambientación del miedo y de la represión muy bien conseguidas y probablemente muy veraces.

A lo pesar de lo que diga la contraportada del libro sobre la recuperación de la obra de Winder, parece evidente que es un autor olvidado con  muy buenos motivos.