Driadeo de amor, Luca Pulci

[Driadeo d’Amore]. Poemita en octavas del autor florentino, compuesto de un prólogo y cuatro cantos. Sobre las colinas Calva- neas, en Toscana, viven las dríadas, ninfas de los bosques (de aquí el título de la obra), que siguen a Diana. De una de ellas, Lora, se enamora el pastor Severe, el cual, con ayuda de Proserpina y de un espíritu infernal, consigue casi inducir a la dríade a corresponder a su amor. Diana, eno­jada, transforma a Severes en unicornio, y éste, herido precisamente por Lora, se transforma en el río Sieve. Pero Lora, ya enamorada de Severes, lo busca por los bosques, y al saber que ha muerto, se mata y es transformada por Febo en el río de su nombre, que une sus aguas con el Sie­ve. Así se cumplen los dos votos de los dos jóvenes y la ninfa «muere virgen» y se «une a Severe, como se lo rogó a Proser­pina».

Es un poemita mitológico y etiológico a imitación del Ninfale Fiesolano (v.) de Boccaccio, en el cual las fábulas tienen por objeto explicar los nombres de los ríos y los lugares. Pero Pulci no tiene la frescu­ra de Boccaccio, y su obra es más un ejer­cicio literario que una inspirada fantasía mitológica y fabulosa. Divagaciones y acce­sorios ociosos hacen pesado el poema, cuyo tono es a menudo declamatorio y toda la obra se muestra inarmónica y revela su es­casa concentración imaginativa. Los can­tos segundo y tercero están ocupados casi enteramente por la narración de dos fá­bulas mitológicas y a pesar de ello casi carecen de gracia: el primero narra la fá­bula de Júpiter (v.) y Alcmena (v.), espo­sa de Anfitrión (v.); el segundo la de Hipómenes y Atalanta (v.). Por algún ras­go feliz parece lícita la suposición de que haya puesto mano en la obra, el hermano de Luca, Luigi, poeta mucho más inspirado.

M. Sansone