Virginia

La historia de la hermosa plebeya romana asediada por el decenviro Apio Claudio y víctima de sus engaños, para salvarla de los cuales su mismo padre la mata, guarda mucha afinidad con la his­toria de Lucrecia (v.); también la trágica muerte de la joven Virginia, como la de la matrona Lucrecia, será la señal de una revuelta destinada a insertarse, según una lógica natural, en la clara dialéctica de la historia romana. En este episodio se han inspirado multitud de obras dramáticas per­tenecientes a todas las literaturas; daremos noticia de las principales.

Con la restauración neoclásica del Rena­cimiento, las historias griega y romana comienzan a nutrir de asuntos al teatro; así encontramos en el siglo XVI las prime­ras obras dedicadas a Virginia: una tragedia Virginia, en alemán, de Hans Sachs (1494- 1576), y otra titulada también Virginia de Bernardo Accolti (1465-1526); publicada en 1513; La muerte de Virgina de Juan de la Cueva (1543-1610), el fundador del teatro nacional español; la obra, ejemplo bellí­simo de la originalidad del dramaturgo, es a la vez importante por haber sugerido a autores de época más reciente, sin excep­tuar a Alfieri, este episodio romano como tema de tragedia.

*   El siglo siguiente ye aparecer en Fran­cia dos tragedias dedicadas a Virginia: la primera, en cinco actos, debida a Jean de Mairet (1604-1686), el riguroso y polémico defensor de las «tres unidades» clásicas en la época de renovación dramática del Siglo de Oro, contra Corneille que, muy a dis­gusto, aceptaba someterse a la fijeza de las reglas académicas entonces reconocidas como válidas; la obra fue representada en París en 1628; y la otra, también en cinco actos, de Jean-Gilbert de Campistron (1656- 1723), quien, siguiendo las huellas de Racine, empobrece la acción (eliminando el personaje del padre de Virginia) en un intento de construir la tragedia a base sobre todo de la psicología de sus protagonistas. La Virginia de Campistron fue puesta en escena en París, en 1683.

*   Uno de los mayores documentos, con sus valores y defectos, del teatro español clasicista según los modelos franceses es la tragedia Virginia de Agustín de Montiano y Luyando (1697-1764), escrita hacia 1750 y recibida, a su aparición, con algunos elo­gios por parte de Lessing.