Poesías, Gui II

Poco sabemos de este trouvère de fines del siglo XII que se acostumbra a identificar con Gui II, gobernador del castillo de Coucy, nacido a mediados del siglo XII y muerto en 1203, durante la expedición que había de conducir a los caballeros de la IV Cru­zada a Constantinopla.

De las canciones que han llegado hasta nosotros, la más célebre, sin duda, es aquella que empieza con el verso «A vos, Amors, plus qu’a nule autre gent». Son las despedidas que el poeta dirige a su dama al partir para la III Cruzada (1189); en decasílabos asonan­tes, el trouvère da sus últimos consejos y lamenta esta felicidad que Dios le ha hecho pagar caro al privarle de nuevo de ella. Aunque no deja de rendir su culto a los convencionalismos corteses, no es difícil encontrar aquí una de las expresiones más simples y de más auténtica sinceridad. Lleno de fantasía se nos manifiesta el poema en octosílabos cuyo primer verso, «Bien cuidai vire vivre sans amor», aunque el tema de la locura de amor y de las perfecciones de la dama parezcan banales.

Debemos citar tres poemas en decasílabos que cantan la primavera y el amor: «Li nouveaux tems et mais et viólete,/Et ros­signols me semont de chanter», «Quant li estés et la douce saisons/fait feuille et flor et les près raverdir/et li doux chans des menus oisillons», «La douce vois del ros­signol sauvage/Qu’oi nuit et jour contoier et tenir». Son éstas dulces y hermosas canciones que la hermosura de la primavera y el verano hacen brotar del poeta y cuyo estilo anuncia los Rondeaux de Charles d’Orléans. Poeta delicado y hábil, este «châ­telain», por su celebridad, fue héroe de un «roman» (cf. Roman du châtelain de Coucy et de la dame de Fayel), aunque nada per­mita suponer que las aventuras que en él se le atribuyen le ocurrieran realmente. Las Chansons del «châtelain» han sido edi­tadas por Fath (Die Lieder des Castellans von Coucy, Heidelberg, 1885).