Narración del escritor ruso Nicolás Leshov (Nikolaj Semenovič Leshov, 1831-1895), publicada en 1868. Leshov, fecundo novelista y publicista, en sus primeros cuentos trazó una serie de figuras idealistas, ansiosas del bien, incapaces de llevar a la práctica sus buenas intenciones; a éstas, en las narraciones sucesivas, contrapuso tipos de hombres que, sin aspirar a grandes cosas, trataban de ser útiles al prójimo.
Pavlin es portero a la vez que administrador de una gran casa de Petersburgo. Por orden de la propietaria, mujer avara y sin corazón, Pavlin tapia las ventanas de los pisos cuyos inquilinos no hayan pagado con anticipación el alquiler mensual.
Se le ocurre hacer lo mismo en el piso habitado por dos mujeres y una niña: de improviso, por una serie de desgracias, la niña queda huérfana y, aunque otras personas insisten en llevarla consigo, Pavlin se encarga de mantenerla y educarla.
Más tarde, la propietaria de la casa llega a hacer de la huérfana, que durante este tiempo se ha convertido en una bella jovencita, la amante de su propio hijo, pero Pavlin interviene con ruda energía, obligando al joven a casarse con ella.
Elegancia y riqueza de lenguaje, agudo realismo y un profundo sentimiento de humanidad, constituyen los méritos de esta narración, que conserva también gran valor documental, porque el autor hace en ella una minuciosa y fiel descripción de las costumbres y ambiente de la época.
H. Kraisky

