Novela de Edward George Bulwer-Lytton (1803-1873), publicada en 1830. Paul Clifford fue escrita ante todo para llamar la atención del público sobre la triste condición de los presos y sobre la severidad de las leyes penales que regulaban la justicia.
Él héroe de la novela, nacido de padres desconocidos, es recogido por un hospedero y educado entre gente vulgar y de dudosa moralidad. Enredado en una aventura de robo y detenido sin poder demostrar su inocencia, la convivencia con los criminales de la cárcel acaba por oscurecer su sentido moral; tanto que, evadido de la prisión, se convierte en jefe de una banda de salteadores.
Bajo el nombre de capitán Clifford se enamora, y es correspondido, de una noble dama, Lucy Brandon, pero consciente de su destino de perdición, trata de hacer comprender a su amada la necesidad de separarse. Por salvar a dos compinches apresados en una incursión ladronesca, es detenido, y el tío de la muchacha, que es juez, está a punto de condenarlo a muerte, cuando un billete, que llega a sus manos, le revela que Paul es su hijo, robado de la cuna.
El juez pronuncia la misma condena, pero inmediatamente después es hallado muerto en su coche. Quien le auxilia descubre el billete revelador y la sentencia que pende sobre la cabeza de Clifford es conmutada por el destierro perpetuo. Lucy seguirá a Paul a América y allí el criminal, redimido por el amor, empezará una nueva vida.
Continúa, pues, en Paul Clifford la tradición romántica y prerromántica del bandido generoso en quien la innata bondad humana queda sofocada por las injusticias sociales; pero aquella está siempre dispuesta a resurgir si la ilumina el amor.
M. Navarra

