[L’oiseau de feu]. Ballet en dos cuadros de Igor Strawinsky (n. en 1882), sobre un argumento de M. Fokin.
La composición se empezó en Petersburgo en el invierno de 1909 y fue terminada en mayo de 1910. La primera ejecución tuvo lugar en la ópera de París el 25 de junio de 1910, por la compañía de ballet ruso dirigida por Sergio Diaghilev.
El príncipe Iván persigue al Pájaro de Fuego y lo alcanza cuando éste se pesa en un árbol al que los rayos de luna dan una apariencia metálica. Pero el Pájaro de Fuego implora la libertad y el príncipe se la otorga, dándole en recompensa una de sus encendidas plumas. Se hace de día y aparece una verja que rodea un misterioso castillo.
Iván empuja la puerta y entra en el jardín. Salen del castillo trece doncellas vestidas de blanco e informan a Iván de que se encuentra en el reino de Kostchei el Inmortal, inmundo gigante de dedos verdes, que petrifica a todos los que llegan allí y los retiene como prisioneros.
Una de las doncellas, la hermosa princesa que se enamora del príncipe, le invita a huir. Es ya de día y las doncellas entran en el castillo. Iván no atiende al consejo y se adentra lleno de curiosidad por el jardín.
Un repiqueteo de esquilas, campanas y gongs denuncia la presencia de un intruso, y la variada multitud de habitantes del castillo llegan y rodean al príncipe con una danza infernal. Cesa la danza infernal y se postran todos cuando aparece Kostchei el Inmortal, que con gesto espantoso se arroja sobre Iván para convertirlo en piedra.
Pero el monstruo vacila y se detiene: ha descubierto la pluma que el Pájaro ha dado a Iván. Ella le protege. El príncipe lo comprende y llama en su ayuda al Pájaro de Fuego. Los habitantes del castillo se levantan y vuelven a la danza infernal, hasta que por fin caen todos al suelo y con ellos cae también Kostchei.
El Pájaro de Fuego canta entonces una nana que sumerge en profundo sueño a Kostchei y a su gente. En un lugar secreto hay un huevo que contiene el alma del monstruo. Por consejo del Pájaro de Fuego, Iván lo coge, pero se le va de la mano, -cae en el suelo y se rompe.
Kostchei muere y se deshace el encanto infernal. Este argumento fue uno de los más fascinantes y sugestivos que interpretaron los ballets rusos. Desde el punto de vista musical significa el primer trabajo importante del compositor ruso.
Cierra el período juvenil de su carrera artística, en el cual predominan de una manera especial las influencias de los maestros rusos de la generación anterior (Scribain, Rimsky-Korsakoff y, aunque no tanto, Mussorgsky), y en parte las de los impresionistas franceses (Debussy, Dukas, Ravel).
A la vez es también la primera obra en que se perfilan algunos de los caracteres estilísticos de Strawinsky, que tendrán su entera y completa realización y se manifestarán en su más genuina originalidad en Petruchka (v.), la obra que seguirá inmediatamente a El Pájaro de Fuego.
Si por una parte en esta obra se encuentra un gusto por la melodía de carácter oriental y un sentido de la orquestación multicolor que tiene todavía un destello de vida y de sensualidad heredado de Rimsky-Korsakoff (de quien Strawinsky fue discípulo), por otra emerge ya un nuevo sentido del ritmo y de la armonía, duro y anguloso, característico del más auténtico y maduro Strawinsky.
A. Mantelli

