Bajo este título se agruparon en la edición de Maurice Roy (3 volúmenes, 1886-1896), las poesías que han llegado hasta nosotros de Christine de Pisan (1363-1431), hija de Thomas Pisani, astrólogo y consejero del rey Carlos V (v. Libro de los hechos y buenas costumbres del rey Carlos V).
La primera de las poetisas de Francia, Christine de Pisan escribió, como todos los poetas de su tiempo, «lais», «rondeaux», «ballades» y «ditties» (el más famoso de estos últimos es el Dittie de Jeanne d’Arc; véase el artículo correspondiente a Juana de Arco). Se trata en general de piezas de circunstancias, poemas aristocráticos a la moda del tiempo, a menudo escritos por encargo, pues escribiendo sus poesías ganaba Christine su vida y la de su familia.
Sin embargo, se puede encontrar en algunas de sus poesías (en la «ballade» que compuso con ocasión de la primera crisis de locura de Carlos VI, por ejemplo) una sincera emoción que se desprende de la elegancia puramente formal del poema; pero es sobre todo en la serie de «ballades», que se agrupan normalmente bajo el título de «ballades du veuvage», donde Christine de Pisan se manifiesta tal cual ella es: dulce, tierna, melancólica, plena de contención en la manifestación de sus sentimientos y en la expresión de su dolor. A título de ejemplo recuérdase la famosa «ballade»: «Seulete sui et seulette vueil estre, / Seulete m’a mon douz ami laissiee».

