Novelas Cortas, Conrad Ferdinand Meyer

[Novellen]. Con este título fueron coleccionados, des­pués de la muerte de Conrad Ferdinand Meyer (1825-1898), siete relatos que él ha­bía publicado separadamente en varias re­vistas entre 1872 y 1885. Están destinados generalmente a exaltar el calvinismo, del que el poeta suizo fue partidario.  La ac­ción se desarrolla, por lo general, en un marco histórico; en algunos, llamados «cuentos con marco» [«Rahmenerzählun­gen»], el autor simula que son narrados por una tercera persona.

El primer cuento, «El amuleto» [«Das Amulett»], se resiente aún de las vacilaciones del autor entre la dramática y la épica; es la historia de un protestante que durante la noche de San Bartolomé es salvado por una reliquia, aunque no cree en ella, mientras muere el católico que la venera; y exalta así la doctrina de la predestinación.

«El disparo desde el púlpito» [«Der Schuss von der Kanzel»], breve cuento gracioso de fondo autobiográfico, fue publicado por primera vez en la revista «Zürcher Taschenbuch» y es una joya del humorismo. El general Wertmüller, original y lunático, consigue para el joven vicario Pfannestiel la mano de la hija del párroco, primo suyo, que en este relato es curado además de su poco edificante pasión por las armas y la caza por un tiro que, partiendo del púlpito, provoca la indignación de los fieles.

«Plauto en el convento» [«Plautus im Nonnenkloster»], publicado en la «Deutsche Rund­schau», es una obra maestra del arte na­rrativo. En la divertida historia que hace contar a Poggio Bracciolini, el cual, bus­cando un código de Plauto en un conven­to, descubre un falso milagro y libera a una joven campesina de un voto contrario a su naturaleza, están contrapuestos con geniales ocurrencias y frescos colores el espíritu del Humanismo y la herencia re­ligiosa de la Edad Media.

«El paje de Gus­tavo Adolfo» [«Gustav Adolfs Page»], pu­blicado también en la «Deutschfe Rundschau», habla de una muchacha que, enamo­rada del rey de Suecia, le sigue disfrazada de paje y muere con él en la tentativa de salvarle la vida. La boda del monje (v.), considerado por todo el mundo co­mo el mejor cuento de Meyer, es una tragedia narrada con una técnica magistral. El autor imagina que Dante, huésped de Can Grande de la Scala, cuenta las vicisi­tudes de un noble cadete paduano obligado a abandonar el convento para casarse con la novia del primogénito muerto, Diana. Pero él se enamora de otra muchacha, con la que se casa, y cuando durante una fiesta de máscaras Diana apuñala a su rival, él se mata.

«El martirio de un muchacho» [«Die Leideneines Knaben»] tiene un con­tenido humano más profundo y recuerda la infancia del autor. Fagon, el médico de Corte de Luis XIV, narra la historia de un muchacho que, educado sin comprensión en un instituto de jesuitas, muere de menin­gitis por un injusto castigo que le ha hu­millado.

«La justiciera» [«Die Richterin»] es una sombría historia de envenenamien­tos y crímenes. En los relatos de Meyer resalta su predilección por los contrastes éticos y psicológicos entre Renacimiento y Reforma, catolicismo y protestantismo, es­píritu germánico y románico, y su viva fe en la predestinación que se resuelve en una fatalista renuncia; de tales premisas nacen unos personajes y unas situaciones realistas que heredan, sin embargo, la agu­deza metafísica del romanticismo; y así puede decirse que en los cuentos de Meyer se fusionan las dos corrientes predominan­tes en el siglo XIX.

M. A. Zaghetti