Novela, publicada en 1886, por Gottfried Keller (1819-1890), el gran poeta realista suizo. Compuesta ya en su vejez, traía, como Enrique el verde (v.), problemas de la vida burguesa: en primer término están las cuestiones sociales y políticas de la Suiza de su tiempo, cuyos aspectos inmorales el escritor ya solitario juzga con indignada severidad, pintándolos con un realismo tan pesimista que a menudo se tiene la impresión de que pierde la justa perspectiva de las cosas y su acostumbrada calma y objetividad.
Aunque tampoco faltan en este libro rasgos de humorismo, bellezas poéticas y vigorosas pinturas de caracteres, esta novela es un poco lenta y pesada. Martin Salander, primero maestro de escuela, después comerciante, es un sólido y recto demócrata de vieja cepa, al cual las especulaciones desatinadas e inmorales de su colega Wohlwend hacen perder toda su hacienda, junto con la de su esposa. Dejada la familia en la miseria, en lucha para mantenerse a flote, se va al Brasil, de donde vuelve, al cabo de siete años de duro trabajo, con una pequeña fortuna. Engañado de nuevo por Wohlwend, pierde la mayor parte de lo ganado y ha de volver al Brasil, donde con férrea constancia logra rehacer su hacienda; y ayudado siempre por su esposa, funda finalmente en su ciudad nativa una casa de comercio, pronto floreciente. Pero los tiempos nuevos, con sus tortuosos manejos políticos y su avidez de lucro, contaminan también su felicidad familiar. Las dos hijas se casan contra la voluntad de su madre con dos gemelos, más jóvenes que ellas; hijos de gentes sencillas, enriquecidas, que han intentado dar a los muchachos una educación superior, pero en realidad han hecho de ellos ambiciosos incultos, sin escrúpulos ni nervio moral.
Éstos hacen carrera como ^notarios y hombres políticos, pero pronto es desenmascarada su conducta inmoral y las infelices hijas de Salander han de divorciarse. A pesar de todas las pruebas dolorosas y las injurias del tiempo, Martin conserva intacto su sincero sentimiento democrático, su comprensión para el corazón del pueblo y sus esperanzas en un porvenir mejor para su patria, y en la magnífica figura de su hijo Amoldo y los amigos de éste se delinea una más sólida era nueva, según la idealidad de Martin Salander. Iteller había proyectado una continuación de la novela con el título Arnold Salander, pero la muerte le impidió llevarla a cabo.
C. Baseggio-E. Rosenfeld

