Los Bostonianos, Henry James

[The Bostonians]. Novela del escritor norteamericano Henry James (1843-1916), publicada en 1885. Pue­de parecer una polémica contra el sufragio femenino del que el autor retrata tipos y mítines con pluma viva e ironía sutil. Pero tiene un significado más profundo, aunque igualmente conservador: el de investigar en las zonas profundas de las relaciones hu­manas. Basil Ransom, joven e inteligente abogado del Sur, arruinado por la guerra, ha ido a Nueva York, para ejercer allí su profesión. Encontrándose en Boston por ne­gocios, visita a una prima lejana, Olive Chancellor, furiosa feminista, de la que ha oído hablar mucho a una hermana suya, Mrs. Luna, que vive en Nueva York. Olive, aunque irreductible enemiga de los hom­bres en general, le invita a comer. Durante la comida, en el calor del discurso, con el que parece quererlo convertir a sus ideas, se le escapa el hablar de un mitin sufra­gista, que debía tener lugar aquel día y ter­mina ofreciéndose para acompañarle. Basil encuentra la cosa divertida y, tomándola como el mejor medio para conocer Boston y sus habitantes, va a la reunión con su pri­ma. Pero la célebre sufragista a cuyo cargo estaba el discurso, no se presenta y su pues­to es ocupado por una muchacha de cabellos rojos, cuyo padre, que practica el mesmerismo, asegura haberla infundido fluido mag­nético suficiente para hacerla tan elocuente como un orador. En efecto, la muchacha que ya desde el comienzo atrajo la aten­ción de Ransom, habla con tanta facilidad y eficacia que entusiasma al auditorio, y por eso la fanática Olive quiere conocerla en seguida y la invita a su casa.

Basil, in­teresado y atraído también por la personali­dad de la muchachita que se llama Verena Tarrant, va también de visita a casa de su prima cuando sabe que está la muchacha. Vista de cerca, la muchacha no pierde nada de su extraño encanto y sin -duda Ransom sentiría por ella algo más que un simple interés, si sus negocios no le llamasen a Nueva York. También el lector pierde por algún tiempo de vista al joven para seguir a Olive, que cada vez más entusiasmada por Verena, en la que cree haber descu­bierto a una nueva profetisa del sufragis­mo, persuade a los padres de la muchacha para que se la cedan, pues quiere tenerla siempre a su lado, y se la lleva a Europa, para sustraerla a las asiduidades de un rico estudiante de Harvard. Durante este tiem­po, Basil, que vive solitario en Nueva York, hace más caso que antes a las atenciones de Mrs. Luna, muy deseosa de que sean más frecuentes las relaciones entre los dos, y por ella tiene noticias de Olive y de Ve­rena y siente el deseo de ver a la mucha­cha. No tarda en presentársele ocasión de volver a Boston; verla y darse cuenta de que está enamorado de ella es todo uno. Entre Olive y Basil, comienza desde en­tonces una especie de guerra. Los dos lu­chan por la posesión de la muchacha y mientras una le alaba la belleza del estado virginal y la satisfacción de la gran mi­sión que la está confiada, el otro trata de convencerla de que la verdadera misión de la mujer es el matrimonio, la familia, la casa. Al fin, la victoria es de Ransom, que se lleva a Verena en el momento en que debe pronunciar un esperado discurso en un importante mitin.

C. Linati