Novela inglesa de Joseph Conrad (Teodor Józef Konrad Korzeniowski, 1857-1924), publicada en 1900.
Jim es atraído a la vida del mar por una llamada heroica, con la esperanza de una vida febril y un mundo aventurero. Embarca como segundo en una vieja nave cargada de peregrinos, la «Patna», y una noche en que el barco va a hundirse, cediendo al impulso de aquella gota de cobardía que todo hombre lleva dentro, se embarca para salvarse con tres blancos en la única chalupa disponible, abandonando la nave con su miserable cargamento humano. Por un milagro, el «Patna» se salva y un cañonero francés lo remolca a tierra; se emprende entonces una investigación a la que, en tanto sus compañeros huyen, Jim se somete, saliendo de ella deshonrado. Un viejo marinero, Marlow, quiere indagar el misterio de su incomprensible cobardía, y trata de ayudarle a rehacer su vida, recomendándole a diversos amigos suyos de lejanos puertos de Oriente; Jim vaga entonces como empleado marítimo, de un puerto a otro, sin lograr nunca echar raíces, porque en cuanto la mancha de su pasado se abre paso a través del incógnito, él desaparece. Un raro comerciante y entomólogo alemán, Stein, lo manda finalmente como agente suyo a una isla perdida en el archipiélago malayo, Patusan, turbada por revueltas de fuerzas indígenas antagonistas que se hallan en lucha. Jim, después de escapar de varios complots urdidos contra su vida, logra, poniéndose a la cabeza del partido del viejo amigo de Stein, Doramin, derrotar a Alí, ganándose así la ilimitada confianza de los indígenas.
Pronto se forma en torno a su nombre una leyenda* de fuerza y valor; hasta el amor le sonríe, en la persona de Joyita, hija de Una malaya que se casó en segundas nupcias con el miserable portugués Cornelius, agente de Stein antes que Jim, y que ha jurado a éste un odio mortal. La sombra del pasado parece por fin amortiguarse dando lugar en él a una nueva y fecunda confianza; pero un bandido blanco, Brown, perseguido por una nave española a causa de su tráfico ilícito, llega por casualidad a Patusan, en donde quiere resarcirse de sus descalabros apoderándose del país y saqueándolo. Los indígenas se aprestan al combate, pero Jim permite a Brown que se vaya, después de hacerle prometer que no hará mal a nadie; mas éste, instigado y guiado por el traidor Cornelius, sorprende a los confiados indígenas y hace una matanza, asesinando también al hijo de Doramin. Y el destino de Jim se realiza trágicamente: él que un día se había mostrado infiel a lo que de él esperaban los hombres, ha vuelto a perder la confianza de éstos; a pesar de las súplicas de Joyita y de sus amigos más fieles, Jim ni siquiera intenta justificarse; inerme se presenta a Doramin que le mata de un pistoletazo.
El argumento, narrado por Marlow que intercala en la narración a otras figuras y episodios de gente de mar, aunque a veces resulta un poco pesado, está admirablemente entonado, con su ritmo jadeante, y con el tormento del protagonista. La extraordinaria simpatía con que el autor penetra e ilumina el drama de» Jim, al que continúa, a pesar de su envilecimiento, considerando como «uno de los nuestros», hace de este libro — bastante menos rico de aventuras que otras novelas de Conrad — una obra maestra de humanidad. [Trad. española de Ramón D. Perés (Barcelona. 1927)].
A. P. Marchesini

