Lirios en Sarón, Erik Johan Stagnelius

[Liljor i Saron]. Co­lección de poesías del poeta romántico sueco Erik Johan Stagnelius (1793-1823), publi­cada en 1821-22 con el subtítulo de «Poesías teosóficas», junto con la tragedia religiosa Los mártires (v.).

El propósito del autor consiste, como se desprende del breve pre­facio, en remontar la poesía a sus fuentes, celestiales, después del largo paréntesis en que el alma y la poesía, su eco directo, olvidando su origen etéreo, se han «coronado los cabellos con flores terrenas». Por eso, el poeta canta la teosofía, intérprete de la palabra divina: «La belleza que aquí sobre la tierra nos encanta no es más que un pálido reflejo de la belleza del alma en el mundo espiritual, y su valor reside en esto, que nos recuerda nuestra preexistencia». La fe en la purificación y en una vida ante­rior está expresada particularmente en el canto «La tierra», que recuerda el Himno. al sol (Sáng till solen, 1813), de Tegnér. La tierra y el sol se desprendieron del seno de Dios por el pecado universal; a la pregunta «¿quién te ha hecho tan oscura, madre?», la Tierra responde: «No fui creada oscura, hijo, yo no era fría. Tu pecado me ha hecho una túnica de luto, y de noche he llorado. La pálida diadema del recuerdo me ciñe los negros cabellos cuando la fútil pri­mavera conmemora la muerte de tu inocencia. Ve, santifica una vez más tu volun­tad, hazte de nuevo puro, busca el perdón del Padre de la vida». Termina declarando: «Es vida lo que tú llamas muerte; tres veces nace el alma. La primera vez de la vida del mundo de las ideas, la segunda vez a la vida terrena. La fe en la Cruz conducirá a una nueva vida espiritual».

Un vago mis­ticismo entre lo platónico y maniqueo, una mezcolanza de ascetismo y de sensualidad en una atmósfera exótica, oriental, caracte­rizan esta serie de composiciones, típicas del romanticismo sueco.

A. Ahnfelt