Las Elegías Romanas, Gabriel d’Annunzio

[Elegie Romane]. Título goethiano adoptado por (1863-1938) para una colección de poesías, editada en 1892, inspiradas al mismo tiempo en Roma y en una dama.

Son 25 elegías en dísticos bárbaros, dis­puestos de manera que se dibuja en ellos la historia de un amor, primero floreciente, después extinguido en el corazón del aman­te quien, con todo, no cesa de sentir pie­dad por la mujer a quien deja de amar y rechaza. En el sentido de aquella poesía de introspección psicológica, ardorosamente querida y buscada en verso y prosa en el Intermezzo de rimas (v.), en el Placer (v.), en el Inocente (v.), es quizás el libro más convincente de d’Annunzio.

La introspec­ción psicológica halla ayuda en la trama del argumento propuesto, el cual aunque co­munica un algo de forzado y de extra- lírico a cada una de las composiciones, no llega más allá que a resolver la psicología en música. Sus momentos mejores son, pues, aquellos en que la celebración sobre­humana de la amada bella se atenúa y se extenúa casi en el suspiro de un madrigal, añadiendo tal vez, para obtener más mú­sica, la rima en las cesuras y al final de verso de los dísticos bárbaros; o cuando la piedad y la dureza de corazón del aman­te, el llanto de la desamada dan lugar al mismo reblandecimiento del Inocente, pero manteniéndolo en una zona en que más genuinamente es congoja, voluptuosidad, compasión de sí mismo, música también, y en este clima sentimental, los cielos y las fuentes, las iglesias y las ciudades, esto es, las mismas visiones de Roma que die­ron aliento y voluptuosidad al Placer se funden como en una única palpitación del sentimiento, por decirlo así, psicológico, sin la ruptura entre argumento y descripción que se advertía en aquella novela. Las Elegías Romanas fueron después incluidas en el volumen, Mujeres y Musas (1920) de la Edición Nacional de las obras de d’Annunzio.

E. de Michellis