Lais de María De Francia, María de Francia

[Lais de Marie de France]. Colección poeticonarrativa de María de Francia, que vivió en la segunda mitad del siglo XII. «Laid» o «loid» significa en irlandés «canción, melodía». Las doce lais que la autora coleccionó ha­cia 1180 son composiciones narrativas de alcance poético en las que, según indica ella misma al llamarlos «bretones», recogió y elaboró en un francés rimado y perfecto, con un lenguaje ágil y fino, muchas de las más bellas leyendas bretonas que segura­mente conoció durante su probable estancia en Inglaterra en la corte de Enrique II, a quien dedicó su colección. Lo cierto es que muchos cantores bretones debieron de divulgar en Francia y en Inglaterra las leyendas que María oyó y puso en rima.

En el «Ruiseñor» [«Laüstic»] una dama es­cucha todas las noches el canto del rui­señor mientras habla de amor con su amado. El marido, celoso y sospechando algo, mata al pajarillo y lo echa, aún cubierto de san­gre, a la dama, que dé este modo ya no puede asomarse a la ventana y manda como aviso el cuerpo destrozado del pajarillo a su amante, que lo conservará para siem­pre en un cofre de oro. En «Madreselva» [«Chievrefeuil»], que, dice María, los ingle­ses llaman «Gotelef», narra un episodio de la historia de Tristán e Isolda. Tristán, ex­pulsado de la corte del rey Marc (v.), ocultándose en el bosque, echa en el camino que Isolda debe recorrer una rama de ave­llano en el que ha grabado su nombre. La reina ve y lee, abandona con una ex­cusa a su séquito y se encuentra con su amigo en el bosque. En el «Lanval» se narra la dulce y hermosa historia de un caba­llero y de un hada. En «Los dos amantes» [«Les deux amants»], un joven que; a pesar de poseer un filtro mágico de fuerza, confía en sus energías y en su amor para llevar en sus brazos hasta la cumbre de un monte a la muchacha amada, alcanza la cumbre, pero allí cae exánime, víctima de su heroi­ca locura. La muchacha fallece a su lado.

«Ionec» narra la historia de un caballero misterioso, símbolo del amor inmortal; «Eliduc» la de una dama que se sacrifica y se retira a un convento para dejar su marido a una muchacha de la que él se ha ena­morado locamente. El «Desdichado» [«Chaitivel»] es la historia de una muchacha que coquetea con cuatro cortejadores; tres de ellos fallecen en un torneo y el cuarto su­perviviente declara ser el más desdichado. En el «Equitan» dos amantes, un príncipe y la mujer de su senescal, mueren triste­mente, víctimas de su amor culpable. «Fres­no» [«Fresne»] nombre de la protagonista, es la novelesca historia de una expósita que llega a ser la querida de su señor que, des­pués de varias complicaciones, casa con ella, al descubrirse que es hija de nobles y her­mana de la joven con la que él estaba a punto de casarse. «Milon» trata el motivo del combate entre padre e hijo, descono­cidos uno del otro, y que al final se reco­nocen. «Bisclavret» es una de las muchas historias de licántropos. En el «Guigemar» un caballero herido, abandonado en una barca, es curado en un raro castillo por una mujer con la que se casa después de mag­níficas y numerosas aventuras.

Breves poe­mas, rebosantes de poesía fantástica, dé pa­sión soñadora y de un espíritu que los vivifica, los Lais de María de Francia apa­sionaron al público europeo. Fueron tra­ducidos al escandinavo con el título de Strengleiker, al noruego por deseo del rey Haakon en el siglo XIII, al inglés en el siglo XIV (el Fresne) y en el siglo XV (el Lanval) por Thomas Chestre.

C. Cremonesi

El perfume de los años que se mezcla en nuestras relaciones con María de Fran­cia, nos hace sus poemas más exquisitos y más queridos. (Goethe)