La Novela del Sueño, Arthur Schnitzler

[Traumnovelle]. Fue publicada por Arthur Schnitzler (1862-1931) en 1926. Cuatro veces en una noche, el doctor Fridolin, médico vienés de moda y recién casado con una mujer hermosa y amada, roza el adulterio.

Lla­mado a casa de un magistrado, antiguo cliente suyo, lo encuentra muerto y junto al cadáver paterno a la hija, virgen mar­chita, prometida a un profesor, que confie­sa amarle. Al poco rato, atraviesa un ba­rrio pobre, encuentra a una prostituta y, sin quererlo, la sigue a su tugurio; pero la abandona sin siquiera besarla.

En un café, donde entra irritado por el encuentro con unos estudiantes pendencieros, reco­noce a un ex condiscípulo (uno de aquellos fracasados, desgraciados y alegres, que Schnitzler representa siempre con  experta complacencia y arte sutil), que toca el piano en cafés de tercer orden, y por él se en­tera de que está a punto de ir a actuar en una extraña mansión para un misterioso baile que se anuncia como una orgía.

Inci­tado por la curiosidad, Fridolin le acompa­ña, aunque su amigo le advierta que la cosa no carece de graves peligros. Mientras va a procurarse la máscara y el dominó indis­pensables, una tercera mujer, la jovencísima hija del sastre que alquila los dis­fraces, sorprendida por su padre con dos muchachos, se lanzan en sus brazos y trata de seducirlo.

En el baile, en fin, donde mujeres con antifaz, desnudas y bellísimas, bailan con caballeros enmascarados, una de las bailarinas le salva de la condena inexorable que ha atraído sobre sí penetran­do en la cerrada sociedad. Expulsado vio­lentamente, advierte que la joven, para salvarle, se ha perdido.

El día siguiente es el día de las decepciones y el amargo despertar. La hija del magistrado marcha para reunirse con la familia de su novio, en pasiva espera de las bodas; la joven prostituta ha sido recluida en un hospital con una grave enfermedad profesional; la chica del alquiler de disfraces ha pasado la noche con uno de los amigos con quien fue sorprendida, a sabiendas de su padre; un diario de la noche trae la noticia del suicidio de una joven dama en misteriosas condiciones, que hacen pensar a Fridolin que se trata de la desconocida del baile.

En el hemiciclo anatómico, entre los cadáve­res dispuestos para la autopsia, cree re­conocerla. Lo confiesa y explica todo a su mujer, tanto más fácilmente por cuanto ella hacía dos días (y tal había sido la razón que le impulsó a su noctambulismo) le confesó que también se había sentido tentada. El amor entre los cónyuges re­nace más sólido; incluso Fridolin, aban­donando su fácil vida de doctor de moda, volverá a estudios científicos más severos. En un clima espiritual y literario que ya no es el de fin de siglo, Schnitzler recoge en esta novela sus antiguos temas, pero con mano más fuerte y mayor gravedad de tono.

B. Allason