La Muerte de Artús, Walter Map

Varias obras llevan este título. Sobre todo una parte del Pequeño San Graal (v. Historia del Graal), que trata de Artús según la Historia de los reyes de Bretaña (v.) y el Román de Brut (v. Bruto). Ampliación de éste es una novela francesa en prosa, Mort d’Artu, del si­glo XIII, erróneamente atribuida a Walter Map, última parte del Gran San Graal (v. Historia del Graal).

Reúne en torno al rey Artús (v.) a casi todos los mayores ca­balleros de la Tabla Redonda: Galaad (v.) y Perceval (v.) han muerto, y Lanzarote (v.), olvidado de los votos hechos para ir en busca del San Graal, ha reanudado sus amores con Ginebra (v.). Después de inter­venir, de incógnito, en un gran torneo convocado por Artús, queda herido y es hospedado en un castillo donde una joven se enamora de él. Artús, aunque informado de la infidelidad de Ginebra, se muestra in­crédulo, y cuando, convocado un segundo torneo, Lanzarote no accede a tomar parte en él, decide convocar un tercer torneo con la esperanza de verlo comparecer. No poca parte tiene en todos estos torneos y aven­turas Galván (v. y v. Nacimiento de Galván), sobrino de Artús. Lanzarote compa­rece de nuevo, por fin, para defender a Ginebra, condenada a la hoguera por ha­ber causado la muerte a un caballero con peras envenenadas que le fueron ofrecidas con engaño. Lanzarote rapta a la reina cuando está a punto de ser llevada a la hoguera y la conduce consigo al castillo. Así estalla la guerra entre Artús y Lanza- rote, y este último, caballerosamente, en los asaltos con el rey, se limita a defen­derse. La intervención del Papa, que im­pone a Artús que vuelva a tomar a su es­posa legítima, da tregua a la lucha que se reanuda poco después, agravada para Ar­tús con el ataque de los romanos, a cuyo emperador mata.

Entretanto, Mordred, al cual Artús ha confiado el reino, intenta apoderarse de él con engaño y astucia. Ad­vertido por Ginebra, que se ha refugiado en un convento, Artús acude a Inglaterra y Galván, herido en batalla, muere después de haber aconsejado a Artús que llame en su ayuda a Lanzarote. Pero en la lucha contra Mordred, el rey y su adversario se hieren mutuamente y ambos mueren. Lan­zarote, que por fin ha acudido a defender a la reina (la cual, mientras tanto, se ha hecho monja y morirá poco después) y a vengar a su rey, derrota a los hijos de Mordred y, finalmente, se retira también a un desierto. De los caballeros sobrevivien­tes unos mueren, otros se dispersan y otros se hacen frailes hasta que también Lanza- rote muere y cierra de este modo el mara­villoso ciclo de las aventuras. Esta novela es el último tañido de epopeya y de amor del mundo bretón.

C. Cremonesi