La Copa Dorada, Henry James

[The golden Bowl]. Novela del escritor norteamericano Henry James (1843-1916), editada en 1904. En la serie de nueve grandes novelas de James, ésta es la última, y todas las características más notables del autor se encuentran en ella elevadas al máximo: su visión de los problemas del arte, cada vez más compli­cados, el refinamiento cada vez mayor de su análisis psicológico, con volutas y ara­bescos que sugieren un Proust anticipado (en realidad, James influyó notablemente sobre la obra de Proust).

Una rica mucha­cha americana, Maggie Verver, hija de un coleccionista insignificante al que ella ama y admira tiernamente, se casa con un prín­cipe romano, Amerigo, y luego, preocupada por la soledad de su padre, favorece el ma­trimonio paterno con una muchacha ame­ricana, Carlota Stant, ignorando que su marido había tenido un idilio con ella. En su nueva vida, Maggie continúa ligada afec­tivamente al padre, dejando al marido y a la joven madrastra todo el peso de la vida mundana. De aquí nace una estrecha comunidad de vida y de intereses entre Amerigo y Carlota, que no puede sino en­cender de nuevo, sobre todo en ella, la antigua llama. La situación es escabrosa y habría podido dar ocasión a episodios de una desbordada sensualidad si James, según las teorías expresadas en dos ensayos sobre D’Annunzio y Matilde Serao, no prescin­diera (en lo posible) de cuanto se refiere al lado físico de la cuestión. Tras haber pasado una tarde en Gloucester, apasiona­do con Carlota, Amerigo encuentra al re­gresar a casa a su mujer magníficamente vestida y enjoyada esperándolo. A Maggie, por fin, se le han abierto los ojos: por ca­sualidad, el anticuario donde tiempo atrás estuvieron Amerigo y Carlota examinando una copa dorada, le ha dado ocasión de reconstruir la verdad; ella reconoce su cul­pa por haber sacrificado a su marido en su devoción por su padre; y en consecuencia, decide obrar.

Con sabia penetración, que revela su magnífico carácter, acerca al pa­dre y la madrastra, induciéndoles a partir para América. El sacrificio por la separa­ción del padre, se compensará con la re­novada unión del marido. También en esta novela, como en otras de James, los ame­ricanos están retratados con su caracterís­tica capacidad de reacción en el nuevo am­biente que los circunda, y dotados de un alto sentido moral. La obra representa la evolución extrema del arte de James y el comienzo de su decadencia. Está llena de reflexiones y máximas, que sofocan en la primera lectura su más íntima esencia: ca­da situación tiene su significado, cada án­gulo tiene su sombra. Y los personajes están tan enredados en estas reflexiones sobre sus relaciones y sobre su compleja psicología, que acaban por no tener ni tiempo, ni ener­gías para nada más.

M. L. Giartosio

Novela pura, sin más objeto que el aná­lisis recargado de arabescos. (R. Michaud)