Ō-Kagami, Fujíwara-no-Tamenari

[El gran espejo]. Obra de la literatura japonesa, en ocho volúmenes, uno de los Shi Kagami (v.), generalmente atri­buida a Fujíwara-no-Tamenari, creída por algunos obra de Minamoto-no Michikata, por otros de Minamoto-no-Tsunenobu (1015- 1096 o 1016-1097), y aun por otros de Fujiwara-no-Yoshinobu (995-1065).

También es incierta la fecha de su compilación, pero puede fijarse en 1025 o poco después. Es una historia del Japón que abarca desde 850 hasta 1025, y queda claro que el autor ha querido tomar como modelo el Shih- Chi (v.), de Ssūû-ma Ch’ien, pero de las seis partes de la obra del gran historiador chino sólo ha tomado dos: la de los anales imperiales y la de las biografías de los ministros. Los anales imperiales están todos contenidos en el primer volumen y se re­fieren a trece soberanos, desde Montoku (851-858) a Go Ichijō (1017-1036).

Los vo­lúmenes del segundo al séptimo contienen las biografías, más o menos novelescas, de los ministros que ejercieron sus cargos du­rante el reinado de estos emperadores. En el último volumen se habla de las fiestas religiosas de los templos de Kamo y de Hachiman. Al Ō-Kagami se le llama también comúnmente Yotsugi Monogatari [Historia de Yotsugi], porque el autor imagina en el prefacio que dos viejos, Ōyake-no-Yot­sugi, de 151 años, y Natsuyama Shigeki, de 140 años, de acuerdo con otros, se cuentan entre sí los hechos del período que la obra describe.

Con esto, naturalmente, se aumen­ta el interés de la narración, porque se ponen en evidencia los puntos de vista opuestos de los interlocutores, uno de los cuales, Yotsugi, habla con entusiasmo de Fujiwara, mientras que el otro lo critica y le llena de vituperios. Como obra histórica, el Ō-Kagami es bastante objetivo y no con­sidera sólo el lado exterior de los hechos históricos.

Como obra literaria, en contra­posición al Eigwa Monogatari (y.), que trata poco más o menos el mismo período con entonación delicada, el Ō-Kagami tiene un estilo vigoroso, sobrio y límpido, y puede colocarse entre las creaciones más origina­les de la literatura japonesa; se comprende que su influencia haya sido muy notable en la producción posterior, sobre todo en los demás componentes de los Shi-Kagami.

S. Nogami