Ilusiones perdidas, H. de Balzac

Trilogía de novelas cor­tas

La trilogía pertenece a las Escenas de la vida de provincias en los Estudios de costumbres de la Comedia humana. Incluye Los dos poetas (1837), Un gran hombre de provincias en París (1839), Los su­frimientos del inventor (1843)

En la primera de ellas la acción se desarrolla en Angulema. David Séchard, que poseía el espíritu de un poeta, se ha resignado a dirigir el negocio tipográfico de su padre. Es amigo de Lucien Chardon, apodado Rubempré, con cuya hermana Eve se casa. Más ambicioso que David, Lucien consigue entrar en el ambiente literario y darse a conocer cómo poeta. Pero un día huye a París con Mme. de Bargeton.

En la segunda novela, que transcurre en París, asistimos a la degradación de Lucien. Abandonado por Mme. de Bar­geton, sin medios de subsistencia, trata en vano de que le sea publicada una colección de sonetos por el editor Dauriat. Lucien se lanza entonces al periodismo munda­no y sus complacientes artículos le proporcionan un éxi­to inmediato. Festejado en los salones, se deja llevar por una vida excesivamente lujosa hasta cuando, hundido ya en el descrédito y lleno de deudas, se ve obligado a re­gresar a Angulema.

En la tercera novela, Lucien encuen­tra a su cuñado David que, entregado a la busca de un nuevo procedimiento para la fabricación de papel, es ahora victima de la agresividad de sus competidores y se ve asediado por los acreedores. A causa de una impru­dencia de Lucien que revela su escondite, David es arres­tado. Lleno de remordimientos, Lucien decide matarse, pero es entonces cuando encuentra a Carlos Herrera, que se presenta vestido de cura español (en realidad es Vautrin, el presidiario evadido que vemos aparecer en otras novelas de Balzac) y le promete una vida dichosa si es­cucha sus consejos. Entre tanto, David, que ha logrado llegar a un acuerdo con sus acreedores y asociarse con la competencia para explotar su invento, alcanza la sereni­dad. Lucien se apresta, en cambio, a regresar a París.