Cantar de gesta del siglo XII en versos alejandrinos asonantados. Se relaciona con un más antiguo cantar perdido, en el que el rey sarraceno Balan y su hijo Fierabrás (v.) se apoderan de Roma y se llevan las santas reliquias. En el cantar de Fierabrás, Balan huye a España con las reliquias y Carlomagno sale para reconquistarlas. Fierabrás es hecho prisionero, pero Oliveros (v.) y otros caballeros cristianos caen en manos de los sarracenos. Sin embargo, los cristianos encuentran una protectora en Floripas, hija de Balan, hermosa sarracena enamorada de uno de ellos, Gui de Borgogna. Después de muchas aventuras y de pintorescos episodios, Carlomagno llega a Pagania, donde vence y mata a Balan, y divide su reino entre Fierabrás, ahora ya convertido, y Gui de Borgogna, que casa con Floripas. Al fin, se marcha, llevándose las reliquias de la Pasión, para guardarlas en Francia. Éste es, pues, uno de los cantares de gesta que celebran las santas reliquias, como Peregrinación de Carlomagno a Jerusalén (v.); la reconquista de las reliquias constituye el tema fundamental a cuyo alrededor se mueven los personajes y se desarrollan los hechos.
La acción tiene lugar tres años antes de la derrota de Roncesvalles, cantada en el Cantar de Roldán (v.). Quizá ningún otro poema épico francés fue tan apreciado como éste; lo confirman las numerosas traducciones, versiones y alusiones de los siglos posteriores. En el siglo XIII fue traducido al provenzal. En 1478 se publicó una versión en prosa francesa: La novela del gigante Fierabrás [Le román de Fierebras le Géant]; la misma narración fue incluida, en 1588, en La novela de las conquistas que hizo el gran rey Carlomagno y de las proezas de Fierabrás, también francesa; de Mary Lafon es una versión en francés moderno: La leyenda nacional de Fierabrás. En prosa castellana fue traducido, en 1528, por Nicola di Piamonte (Historia del emperador Carlomagno y de los doce pares de Francia), de la que deriva la traducción portuguesa (siglos XVIII y XIX).
C. Cremonesi
* Del cantar de Fierabrás, Calderón de la Barca sacó elementos para su drama La Puente de Mantible, y el poeta Juan José López unos romances episódicos. En Italia fue escrito en el siglo XV El cantare de Fierabraccia et Ulivieri. En alemania se tradujo en prosa en el siglo XVI, y en Inglaterra a finales del siglo XIV y principios del XV el Sir Ferumbras nos ofrece una libre versión en verso del antiguo cantar de gesta.

