Farys, Adam Mickiewicz

Uno de los más célebres poemas breves de Adam Mickiewicz (1798-1855), inspirado en un canto popular ucraniano. «Farys» es palabra árabe, que significa ca­ballero. Se trata precisamente de un poe­mita oriental, desarrollado en forma de «qasida» (oda árabe) y escrito en honor del conde Waclaw Rzewuski, muy conocido en Oriente por sus viajes, por sus empresas gloriosas y por su espíritu caballeresco, con el nombre Taj-al-Fajr, traducción árabe del nombre polaco Waclaw o Wienczyslaw, que significa «coronado de gloria». El Farys de Mickiewicz personifica al propio poeta en un indómito y fantástico caballero de las estepas, pintado a imagen del emir Brewuski. El poema es un himno de desafío y de triunfo, que brilla con los sugestivos colores de Oriente (este carácter, junto con otros elementos, lo pone en conexión con los Sonetos de Crimea, v.). Se ha visto un significado alegórico en el vuelo soberbio y glorioso del «farys», que desafía a los ele­mentos. El espíritu que anima al caballero — observa Lenartowicz — es el mismo que a Colón hacía adivinar la existencia de América, y que impelía a Fulton a descu­brir la fuerza del vapor. En el espíritu de la humanidad que desenvuelve su virtud renovadora, y con tal de ponerla en obra no repara en nada, no escatima nada, ni sudor ni sangre: eterno trabajador, impene­trable, misterioso, y cuanto más misterioso, más potente. Trad. italiana de Enrico Da­miani en el volumen: A. Mickiewicz. Canti (Florencia, 1926).

E. Damiani