Espectros, H. Ibsen

Drama en 3 actos

En la inauguración de un orfanato, mandado construir por Elena Alving en honor de su esposo, intervienen su hijo Oswald, que acaba de regresar de París, y el pastor Manders, el hombre al que Elena ama. Los elogios que Os­wald hace de la vida parisina escandalizan al pastor, no así a su madre, que le ha mantenido siempre oculto a su hijo la verdad sobre su matrimonio fracasado y sobre la vida disoluta de su padre.

Oswald tiene la salud minada por una enfermedad que le fue transmitida por su padre, y teme volverse loco. El amor de Regina podría salvarlo, pero la madre no puede esconder el hecho de que Regina es hermana de Oswald. Regina abandona entonces la casa, mientras que la madre, a pesar de haber prometido darle a su hijo un veneno liberador, asiste horrorizada e impotente a las primeras manifestaciones de la locura de Oswald.