El Trovador, Antonio García Gutiérrez

Drama en prosa y verso

En el contexto histórico de las guerras civiles del Aragón de principios del sig. XV, Don Nuño, conde de Luna, ama a Leonor, enamorada del tro­vador Manrique, supuesto hijo de la gitana Azucena y enemigo político del conde. Creyendo a su amado muer­to, Leonor se retira a un convento, pero Manrique la rap­ta.

Para dar con él, el conde encarcela a Azucena. Man­rique se entrega. Con la promesa de que el trovador será puesto en libertad, Leonor acepta casarse con el conde, ingiriendo antes un veneno letal. Leonor muere en bra­zos de Manrique al visitarlo en su celda. El conde incum­plirá su palabra y mandará decapitar a Manrique.

En el momento en que la sentencia se ha cumplido, Azucena le cuenta que Manrique no es su hijo, sino un hermano del conde, a quien todo el mundo cree muerto y a quien ella raptó hace años, para vengar la muerte de su madre, condenada a la hoguera por el padre de Nuño. Azucena había asesinado a su propio hijo, confundiéndolo con el niño raptado.