El Fiel Eckart y los Tannenhauser, Ludwig Tieck

[Der getreue Eckart und die Tannenhauser]. Narración en dos partes del ale­mán Ludwig Tieck (1773-1853), escrita, se­gún dice él mismo, en una noche y publi­cada en los Poemas románticos (v.). Se narra en ella la vieja historia del héroe Eckart (v.), que, fiel al duque de Borgoña, le salvó el reino sacrificando a su propio hijo; pero después, caído en desgracia, vio cómo sus otros dos hijos eran decapitados por su antiguo jefe; sin embargo, no trai­cionó su antigua fidelidad, y en otra oca­sión socorrió al viejo duque, y todavía una vez, lo salvó. Éste, conmovido y arrepen­tido, le tuvo junto a sí hasta la muerte, dejándole después como tutor de sus hijos muy jóvenes. El fiel Eckart murió defendiéndoles contra satánicos encantamientos de la montaña de Venus.

Cuatrocientos años después, la leyenda renace en la fantasía del caballero de Tannenháuser (v.), descendiente de un antiguo escudero del duque de Borgoña, que inquieto, arrepentido de una vida sensual, va por el mundo narran­do la historia de sus imaginarios delitos, hasta que, enloquecido por el demonio, mata a su antigua amante llevándose con­sigo a los infernales misterios de la montaña que se abre a sus pies, a su antiguo rival y ahora marido de ella. No tan bella como El rubio Ecberto (v.) en la construcción y en los detalles, es también esta narra­ción bastante sugestiva, sobre todo cuando el encantamiento aparece de nuevo después de cuatro siglos y, como dice Haym, «en toda aquella mágica y terrible fuerza, con la que el infernal mago de la montaña de Venus, obra sobre la sensualidad». Motivos del «Tocador de flauta» se mezclan con an­tiguas leyendas. Características tanto de esta narración como de Runenberg son el senti­miento del bosque y los novalisianos estre­mecimientos ante la montaña.

G. F. Ajroldi