El Conde Ory, Gioacchino Rossini

[Le comte Ory]. ópe­ra en dos actos de Gioacchino Rossini (1792- 1868) con libreto de E. Scribe y Delestre- Poirson (París, 20 de agosto de 1828). Nos encontramos en un castillo de Turena en tiempo de las Cruzadas, y el señor está a punto de volver. Su hermana, la bella con­desa, harta de melancolías, desea goces no precisamente celestiales. El conde Ory (que se ha escapado de su casa y a quien su ayo busca y persigue) anda por aquellos contornos, disfrazado de ermitaño. Su paje Isolier, enamorado de la condesa, acude a él para pedirle consejo, y, sin querer, le sugiere la manera de introducirse en el castillo: vestido de monja. El conde penetra, pues, en el castillo, con algunos caballeros suyos disfrazados igualmente; pero también se ha introducido Isolier, que, en realidad» es el preferido de la condesa. Se puede adi­vinar la escena más original de la comedia: en la oscuridad el Conde Ory besa y abraza a su paje tomándolo por la condesa, siendo éste quien acaricia a la dama de veras. Des­pués, viene el padre del conde a llevarse a éste y, finalmente, vuelve el señor del cas­tillo. La música del Conde Ory es del más barroco Rossini, y de estupenda factura. La parte vocal, de excepcional tesitura, impide que sea ejecutada con más frecuencia: muy pulcra según el gusto francés, aunque de inspiración netamente italiana.

E. M. Dufflocq