[Chants d’Ombrie et de Toscane]. Obra poética del autor francés Louis Le Cardonnel (1862-1936), publicada originalmente en 1912 con las Meditaciones y cánticos (v.) bajo el título común de Carmina sacra. El amor a una naturaleza que revela los dones de Dios es sentido por el poeta precisamente como manifestación de su vida de franciscano; cantar las bellezas de lo creado es, pues, no sólo la efusión sincera de su corazón, sino el anhelo de su mente y la razón de su ser. Especialmente inspirada en las estancias en Asís y en Figline Valdarno, donde la naturaleza, ante su mirada encantada, era aún más bella a través del afecto de sus amigos italianos — desde el abate benedictino don Gregorio Frangipani de Asís hasta Adolfo de Bosis y Bino Binazzi —, esta recopilación representa una de los más hermosos documentos ofrecidos a Italia por escritores extranjeros. Los motivos franciscanos en la proclamación de la bondad para la salvación del mundo, están integrados en una concepción platónica que funde el místico anhelo cristiano con la armónica visión de Marsilio Ficino, en una exuberancia que purifica el amor pánico de las criaturas y de las cosas en un sentido franco de alabanza sacra. El mismo simbolismo que se encuentra en el origen de la formación literaria del autor está imbuido de un platonismo que de la visión mítica de la realidad (v. Orfica) es llevado a considerar al cristianismo como sagrario de la más alta palabra digna de encontrar la manifestación única pero eficaz en el anuncio de la buena nueva. Límpidas en la pureza luminosa de la evocación de afectos y paisajes son las «Estancias a Tos- cana» [«Stances á la Toscana»] inspiradas por la permanencia en San Biagio en Valdarno con sus amigos Binazzi.
C. Cordié

