[Canti]. Bajo el nombre de Cantos se pueden reunir, por genérica afinidad de título si no por específica analogía de contenido, algunas de las selecciones de poesías que Giovanni Prati (1814-1884) fue publicando entre 1840 y 1851, es decir, los Canti lirici, publicados en 1843, los Canti per il popolo publicados en 1843, los Nuovi canti en 1844, y finalmente los Canti politici. Y además Prati quiso siempre llamar «cantos» a sus versos como para indicar su elemento característico; la facilidad y la fluidez verbal y melódica. Los Cantos líricos, que aparecieron poco después de la publicación de su breve poema Edmengarda (v.), son, si no la primera en orden cronológico (Prati empezó con unas Poesías y Seis cantos líricos a la manera de Carrer), la primera amplia colección de sus poesías y constituyen el fondo constante de sus sucesivas recopilaciones; una rica y fácil sustancia emotiva, una idealidad vaporosa, a las que se une la felicidad imaginativa y musical que deja la sensación de algo inmediato, aproximativo y genérico: genérico en la forma exactamente correspondiente a la generalidad de los estados de ánimos y de los temas: «El hombre» [«L’uomo»], «La Mujer» [«La Donna»], «Tristeza y esperanza» [«Tristeza e speranza»], «La Palabra» [«La Parola»], «Un Símbolo» [«Un Símbolo»], etc. en las que se pone de manifiesto, de distinta forma, la influencia de Lamartine, de Hugo y de Byron.
En cambio son manzonianos, por lo menos en el programa, los Cantos para el pueblo, en los que el poeta, deseoso de entonar sus cantos al gusto del pueblo, quiso frenarse a sí mismo y someterse a una disciplina que en realidad se resuelve en un empobrecimiento y en una humillación de sus ricas cualidades; sin embargo la cadencia de algunos de ellos tuvo buena suerte y quedó; muy conocidos fueron «El saboyano» [«II savoiardo»], «Campesinos sabios» [«Campagnoli sapienti»] («Trabajemos, trabajemos, dulces hermanos / mientras tierna está la tierra y los días son bellos» [«Lavoriam, lavoriam dolci fratelli / sin che molle é la térra e i di son belli»]) y «El espía» [«II delatore»], de ritmo sombrío y horrísono: «los oídos atentos, los ojos bajos / tú como una sombra sigues mis pasos» [«le orecchie intente, gli sguardi bassi / tu come un’ombra segui i miei passi»]. Los Nuevos cantos, aún no representando un sustancial progreso, reúnen, sin embargo, los distintos elementos de la evolución poética de Prati hasta 1844. La rica colección de los Cantos políticos, finalmente, comprende los cantos patrióticos escritos entre 1845 y 1851, pero el núcleo mayor lo constituyen los cantos escritos en 1848-49. Prati se puede considerar como el más típico y fecundo representante de la poesía patriótica que con un término característico se suele llamar «quarantottesca», o del 1848, reuniendo todas sus virtudes y sus defectos; riqueza e ímpetu emotivo acompañados por una casi absoluta incertidumbre e irresolución de conceptos políticos. Dos de estos cantos se hicieron célebres: «El 8 de febrero de 1848 en Padua» [«L’8 febbraio 1848 in Padova»] («Dios que te llamas / de las venganzas» [«Dio che te nomini / delle vendette»]), y «Aniversario de Curtatone» [«Anniversario di Curtato- ne»], cuyo movimiento inicial, «Cuando la luna fría / sobre el ancho Adigio pende» [«Quando la luna fredda / sul largo Adige pende»], fue imitado más tarde por Carducci.
D. MattalIa
Son resonantes declamaciones. (B. Croce)

