Thomas Johann Seebeck

Nació en Reval el 9 de abril de 1770 y murió en Berlín el 10 de diciembre de 1831. Perteneció a una familia acomodada, y estudió Medicina en esta últi­ma ciudad y en Gotinga, donde se graduó en 1802. Luego, hasta 1810, vivió como rico señor aficionado al estudio en Jena; poste­riormente pasó a Nuremberg, y en 1818 ingresó en la Academia de Ciencias de Ber­lín, en cuya ciudad se estableció. Tras sus primeros trabajos de química dedicóse a estudiar los colores, y consiguió resultados mencionados con elogio en De la teoría de los colores (v.) y Ciencias naturales [Zur Naturwissenschaften überhaupt, 1817] de Goethe, con quien había trabado amistad. En 1819 demostró experimentalmente la di­fracción en la propagación del calor.

Des­cubierto de nuevo en 1821 el fenómeno que denominó «polarización magnética» (Magnetische Polarisation der Metalle und Erze durch Temperaturdifferenz, en Abhandlungen der Berliner Academie, 1822-23), ya señalado por A. Volta en 1794, Seebeck dedicó el resto de su vida casi exclusivamente al estu­dio de la termoelectricidad, de acuerdo con la terminología más correcta establecida en 1C23 por H. Ch. Oersted (1777-1851). A se­mejanza de lo que hiciera Volta respecto de las fuerzas electromotrices de contacto, in­vestigó experimentalmente el poder termo­eléctrico de los metales (v. Termo electrici­dad), y determinó varias escalas.

Intuyó la verificación del fenómeno inverso al termo­eléctrico, pero sus intentos destinados a obtenerla resultaron vanos; la consiguió, en cambio, J. Ch. Peltier, en 1834. Muchas de las investigaciones de Seebeck fueron continuadas por su hijo Ludwig (1805-1849), también físico de fama y a menudo confundido con su padre.

M. Gliozzi